El hombre contó lo sucedido en su cuenta de Facebook. Había llevado el auto al taller hacía un mes.

Holly Persic frenó el coche y llamó a su esposo, Chris. La mujer estaba a punto de entrar en pánico porque notaba un fuerte olor a quemado que no entendía de qué era. Temía que la situación pudiera terminar en tragedia, así que llamó a su marido para que le diera algún indicio de qué hacer para resolver la situación sin empeorar las cosas.

Chris atendió el teléfono y tras escuchar a Holly con cierto temor supuso que algo estaría roto y el motor se estaría recalentando. Así que le dijo que apagara el auto y que abriera el capó para asegurarse de que nada se estuviera incendiando. Ella colgó y a los pocos minutos le envió a su marido un mensaje de WhatsApp con una imagen que lo dejó atónito.

La foto mostraba algo que sin dudas Chris nunca imaginó cuando escuchó a su mujer explicándole el problema. Allí se veía el capó levantado y una infinidad de nueces y pasto rodeando el motor en el frente del Kia Sorento 2016 de la pareja.

"Cuando lo vi mi mandíbula cayó al suelo", dijo Chris. Foto: Facebook.

“Cuando lo vi mi mandíbula cayó al suelo”, dijo Chris. Foto: Facebook.

“Ella envió ese mensaje de texto y mi mandíbula cayó al suelo”, dijo Chris Persic al medio ABC News este miércoles. “Estaban por todas partes, debajo de la batería, cerca del ventilador del radiador. Las nueces en el bloque del motor eran negras y olían como si definitivamente se estuvieran tostando”, señaló a CNN el hombre que fue a ayudar a su esposa ante el insólito problema.

Estaba claro, en ese estado el auto no podría ni siquiera ir hasta un taller, así que sin otra opción el hombre comenzó a recoger tantas nueces como pudo. ¿Algo más podía pasar? Sí, se largó a llover en lo que era un tormentón.

“Tomó alrededor de 45 minutos. Había muchísimas“, dijo Chris. “Estaba empapado… pero a pesar de todo el tiempo que llevaba sacando las nueces pude ver que todavía había una buena cantidad de nueces que todavía quedaban debajo del motor”.

Sin otra opción el hombre comenzó a recoger tantas nueces como pudo. Foto: Facebook.

Sin otra opción el hombre comenzó a recoger tantas nueces como pudo. Foto: Facebook.

Finalmente después de retirar una buena cantidad pudieron llevar el auto al mecánico cercano para que terminara con el resto. “Lo pusieron en el elevador y, supongo que el auto tiene una placa protectora debajo, que cuando la quitaron, todas las nueces se cayeron por todos lados”, dijo el hombre.

Los mecánicos terminaron tirando aproximadamente la mitad de un bote de basura lleno de nueces. El coche, afortunadamente, no sufrió daños importantes y Chris terminó publicando un poste en Facebook sobre el incidente que se viralizó en la red social.

Allí contó que Holly había llevado el auto al taller el mes pasado y, lógicamente, en ese momento no había nada debajo del capó. Sin embargo, parece que unas semanas después las ardillas comenzaron con su trabajo de recolección y guardado.

"Tomó alrededor de 45 minutos limpiarlas. Había muchísimas". Foto: Facebook.

“Tomó alrededor de 45 minutos limpiarlas. Había muchísimas”. Foto: Facebook.

“Pudo haber terminado muy mal”​

Al recordar lo vivido, Chris reconoció que esta historia no habría sido tan divertida si no fuera por la lluvia de ese día. Es que además de nueces había mucho pasto alrededor del motor, que estaba húmedo, si no hubiese sido por ese factor él cree que podría haberse incendiado el auto.

“Estaba a punto de quemarse”, dijo. “Fue algo loco lo que sucedió, pudo haber salido mal, por suerte terminó siendo un poco divertido”, afirmó. Definitivamente su posteo sirvió para que muchos de los residentes de Pittsburgh comenzaran a revisar el capó después de dejar el auto afuera.

“Ya sea que la gente lo admita o no, les garantizo que al menos un par de personas han mirado debajo del capó desde que vieron esa publicación”, cerró entre risas.

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