Nacidos entre diciembre y enero, los capricornianos son los jefes del zodiaco. Regido por Saturno, es un signo cardinal de tierra. Sus características.

Capricornio (nacidos del 21 de diciembre al 20 de enero) es un signo de tierra y de modalidad cardinal. Regido por Saturno, es accionador de lo concreto y -a diferencia de Tauro y Virgo- su modalidad es de acción concreta, de consistencia y de construcción. Es el “jefe” del zodiaco; necesita desarrollar tolerancia para no juzgar continuamente al mundo.

En la época del año en que comienza Capricornio –sucede el solsticio de diciembre-, los rayos del Sol caen verticalmente en el trópico de Capricornio y, a partir de esa fecha, el Sol parece redirigirse hacia el norte.

Bajo este signo de cambio de estación y de cambio del movimiento del Sol, nacen aquellos que vienen a “cambiar el mundo”. Son los iniciadores de las acciones concretas y los constructores de una nueva realidad. Capricornio se dispone a trabajar y a hacer trabajar a su entorno: responde al estereotipo del jefe o de la autoridad.

Su símbolo ♑  reproduce a una cabra con cola de reptil, simbolizando lo más primitivo –reptil- que ha llegado a la cima de la montaña -cabra-: alude a la conciencia arcaica evolucionando hacia lo más elevado de la tierra.

Su modalidad cardinal propone un cambio de nivel de conciencia. La nueva conciencia percibe las necesidades sociales y sacrifica sus proyectos individuales. Trabaja en pos del bien común.

Bajo este signo de cambio de estación y de cambio del movimiento del Sol, nacen aquellos que vienen a “cambiar el mundo”. Foto: ilustración Shutterstock.Bajo este signo de cambio de estación y de cambio del movimiento del Sol, nacen aquellos que vienen a “cambiar el mundo”. Foto: ilustración Shutterstock.

Tres días después al 21 de diciembre -tiempo de solsticio-, el “Sol aparentemente quieto” vuelve a simular movimiento. Cada 24 de diciembre, celebramos el nacimiento de un nuevo nivel de amor encarnado en Cristo. La llegada de este ser radiante coincide con el tiempo en que los días se volverán cada vez más luminosos en el hemisferio norte –lugar de inicio del cristianismo-.

Capricornio viene a cumplir con la ley del padre, a limpiar los pecados de la humanidad. Su antecesor -el fogoso Sagitario- anhela un mundo mejor, y es la conciencia capricorniana quien trabaja para lograrlo. En este pasaje de dimensión lo importante ya no son los ideales, sino las acciones concretas. Es tiempo de abandonar las fantasías y las quejas para ponerse a construir una humanidad más justa.

Capricornio comparte con los otros dos signos de tierra la objetividad, pero su modalidad cardinal lo contacta con una nueva percepción de la realidad: con las necesidades del mundo. Simboliza el inicio de una nueva etapa del zodíaco donde el individuo y su egoísmo pasan a segundo plano.

Capricornio ha encarnado para solucionar problemas. Eficiente y perfeccionista, está en su naturaleza arreglar aquello que percibe defectuoso. Comprende la ley y actúa. Su practicidad es exigente, activa y trabajadora.

Cómo es la energía capricorniana

Este signo aporta sentido de realidad, es irrefutable como la Ley de Gravedad. A nivel energético, Capricornio se entrega a trabajar por el bien de la sociedad y se relaciona con el “ser iniciado”. A nivel cotidiano y psicológico, el capricorniano vive este contacto con las incuestionables necesidades de la humanidad como una extrema exigencia.

Responde a su percepción de “todo lo que hay que hacer” desde una personalidad rígida, responsable y autoritaria. Presionado y tenso, intenta que nada quede librado al azar y detesta los imprevistos y lo espontáneo. Su temor a lo impredecible refuerza aún más su estilo duro e inflexible.

Capricornio: por ser el signo número 10, se lo vincula al logro y a la perfección. Foto: ilustración Shutterstock.Capricornio: por ser el signo número 10, se lo vincula al logro y a la perfección. Foto: ilustración Shutterstock.

Por ser el signo número 10, se lo vincula al logro y a la perfección y también ocupa el lugar más alto -está en la cima- de la rueda zodiacal, lo que le hace creer que ha “logrado llegar” a algún lugar. Aparenta superioridad en su lugar más elevado del zodiaco desde donde observa -desde lo alto- a los signos que lo precedieron.

Capricornio parece soberbio o altanero, en su creencia de ser la síntesis de todas las cualidades zodiacales anteriores. Toma conciencia del camino recorrido, mira hacia atrás y conecta con el pasado, los mandatos y la historia.

Se propone metas y las alcanza; es la cabra que sostiene el esfuerzo para lograr su objetivo de llegar siempre más alto. La personalidad capricorniana está dispuesta a subir y ascender socialmente –sin importar el tiempo o esfuerzo que deba dedicarle-. Cohesiona fuerzas para progresar e inhibe cualquier distracción.

Su voluntad requiere máxima concentración y mínima distracción para mantenerse siempre fiel a su proyecto de alcanzar la meta. Reprime cualquier variación o duda para perseverar obstinadamente y llegar al máximo en sus aspiraciones. Ser reconocido socialmente será una de las grandes metas en su vida. Necesita sentir que ha cumplido con lo que se esperaba de él y no defraudar a aquel en quien proyecta autoridad (padre, jefe, familia, sociedad).

Gran observador de las leyes y conocedor de lo correcto deberá trabajar la tolerancia para no ejercer siempre el rol de estricto juez. Su necesidad de ser fiel a modelos sociales a veces lo vuelve repetitivo y poco creativo. Deberá encontrar la correcta alquimia entre preservar el pasado y arriesgarse a construir lo nuevo. Permitirse resignificar los modelos sociales para construir realidades más eficientes.

Abnegado, sobrio y solidario, sabe anteponer proyectos sociales a los propios. Foto: ilustración Shutterstock.Abnegado, sobrio y solidario, sabe anteponer proyectos sociales a los propios. Foto: ilustración Shutterstock.

Experto en la palabra “autoridad” tiende a volverse autoritario, sino logra distinguir que ser autoridad no es dar órdenes tiránicas sino basarse en lo ya vivido, haber sido “autor” -poseer conocimiento por haber actuado-. En su faceta más tolerante y compasiva, Capricornio es agente de crecimiento pues desde su objetividad y pragmatismo puede ayudar a otros a descubrir sus reales capacidades y a mejorar sus vidas.

Talentos y dificultades de la personalidad capricorniana

Talentos capricornianos

Su naturaleza austera lo hace eficiente y realista, minimiza el contacto con sus deseos personales y se pone a trabajar en lo necesario para su entorno. Abnegado, sobrio y solidario, sabe anteponer proyectos sociales a los propios.

Solitario y tenaz -como la cabra que lo simboliza en lo alto de la montaña- se muestra majestuoso e imperturbable. Paciente, prudente y voluntarioso sabe de la necesidad de tiempo y esfuerzo para que los procesos se lleven a cabo. Cuando se compromete con una relación o con un proyecto es fiel y perseverante.

Desde la cima del zodiaco, obtiene una visión objetiva que le permite planificar y construir con amplio criterio de realidad. Su accionar paciente y justiciero pretende distribuir a cada quien lo que le corresponde. Es resuelto, fuerte y concreto cuando toma una decisión.

Permanente, inmóvil y duradero como la montaña que lo simboliza: sabe esperar el tiempo necesario para cada cosa, es fiel sostenedor y maduro realizador. Gracias a su constante solidez, esfuerzo y estabilidad permite a los demás moverse y cambiar.

Buen director y jefe de emprendimientos y trabajos. Posee la objetividad necesaria para saber hasta dónde exigir a cada individuo. Sabe estimular a los otros a crecer y a madurar por ellos mismos. Criterioso y responsable es ejemplo de esfuerzo y trabajo e incita a su entorno a volverse eficiente. Con su ejemplo y directivas, ayuda a otros a florecer y a tener vidas más productivas.

Valora los logros sociales. Sus modos son correctos e ilustrados pues sabe moverse dentro de las pautas de educación. Estable y comprometido. Capricornio es creíble, serio y prestigioso trabajador. Cumple con sus promesas y es responsable en sus relaciones. Desde su objetividad para accionar sabe ser solvente, medido y disciplinado. Encuentra placer al hacerse cargo de las responsabilidades.

Dificultades capricornianas

Tiende a ser demasiado austero, seco e inexpresivo, pues no puede excederse en su expresividad, ya que necesita concentrar potencia y despojarse de galanterías superfluas para trabajar en lo importante.

Solitario, superyoico e hiperexigente, sostiene lo que hay que sostener sin pedir ayuda. Ermitaño y autosolvente como la cabra que lo representa, anhela vivir solo en lo alto de la montaña. Inhibe variaciones y dudas para no distraerse en sus logros y se vuelve cerrado e intransigente.

Rígido, autosuficiente y controlador en su esfuerzo por que nada cambie o ponga en riesgo sus planes. Le cuesta moverse y tiende a tener estructuras psicológicas severas e ideas rígidas.

Autoritario, tiránico y excesivamente exigente con él mismo y con el resto. Posee grandes expectativas de logros sociales y justifica cualquier medio para llegar a sus objetivos. Se lo acusa de crítico y limitante.

Su fuerte necesidad de cumplir y de no defraudar, lo vuelve exigido y exigente, tanto como inconformista y riguroso. De estilo forzado y reservado. Tiende a compararse con un ideal imaginario de perfección -que nunca alcanza- que lo torna sentenciante, displicente y descalificador. Hiperadaptado a los mandatos, será excesivamente convencional y prejuicioso.

Por la astróloga y docente Beatriz Leveratto. Extractos libro “Vibrar en tu Elemento”. Instagram: @bealeveratto

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