En 2022, pasaremos del kin “Semilla Eléctrica Amarilla” a la “Luna Autoexistente Roja”. Predicciones ancestrales.

El “sincronario maya” (conocido popularmente como “calendario maya”) es una herramienta de sintonización con la energía natural del Sol, de la Luna y de los planetas, así como existen otras herramientas como la astrología tradicional o la numerología. En 2022, pasaremos del kin “Semilla Eléctrica Amarilla” a la “Luna Autoexistente Roja”.

El sincronario nos acompaña en este proceso de reordenarnos, tanto interna como externamente, en nuestra vida. Su forma es totalmente diferente a otras, casi inentendible en su lenguaje y forma de describirse, salvo sea profundamente investigado y vivido.

Pero eso también tiene su sentido y, por eso, me gusta poder habilitar mi experiencia y “bajarla” lo más simple para que cada uno pueda entrar en su conocimiento y, así, transformación.

El Sincronario Maya Galáctico es una dispensación del tiempo basada en ciclos naturales. Foto ilustración: Shutterstock.El Sincronario Maya Galáctico es una dispensación del tiempo basada en ciclos naturales. Foto ilustración: Shutterstock.

Qué es el Sincronario Maya Galáctico

El Sincronario Maya Galáctico es una dispensación del tiempo basada en ciclos naturales. Es una herramienta perpetua de sincronización solar/lunar/galáctica.

Es solar porque considera el ciclo terrestre alrededor del Sol (365 días y noches), es lunar porque considera el ciclo lunar alrededor de la tierra (28 días y noches) y es galáctica porque comienza cada año con la salida heliacal de la estrella Sirio (la más brillante en nuestro cielo) en la pirámide del Sol de Teotihuacan (26 de julio del calendario gregoriano).

Así, el Sincronario Maya Galáctico comienza cada 26 de julio y termina con el “día fuera del tiempo” (un día de meditación y consciencia hacia ese nuevo ciclo que se vuelve a abrir), cada 25 de julio del año siguiente.

Cada año comienza un ciclo de acuerdo a ese sello y tono, es decir, a ese “oráculo” que determinará la energía que nos acompañará colectivamente, a la Tierra y a nosotros, tan parte de ella.

Cada 13 días durante el año cambia su frecuencia, va guiándonos en sus tonos lunares y sellos solares, y en qué energía disponible está siendo sincronizada para todos.

Cada día del año tiene un sello solar y un tono lunar, llamada kin. Foto: Shutterstock.Cada día del año tiene un sello solar y un tono lunar, llamada kin. Foto: Shutterstock.

¿Cómo conocemos nuestra energía Maya?

Cada día del año tiene un sello solar y un tono lunar; esa combinación -llamada “kin”- da, también, un tránsito general, llamado onda encantada (por ejemplo, Estrella Eléctrica Amarilla, que se inició el 26 de julio de 2021). Además, cada 13 días cambia la energía, cambia la frecuencia y la información que traen los sellos y tonos.

Entonces, para el estudio -tanto de las energías de un año o de una persona, por ejemplo-, nos fijamos qué “kin” tiene ese día/fecha del calendario gregoriano para entender las energías que acompañarán ese tiempo, y así reconocer que tránsitos sucederán en el año y/o qué energías transitan.

En relación a los años, la onda encantada que cae en el Año Nuevo Maya (26 de julio) es la onda que va a marcar todo ese año maya (hasta el 25 de julio del año siguiente). Es decir, el “kin” que caiga en esa fecha será el que marque la energía que se transitará colectivamente a partir de ese tiempo.

Actualmente estamos en un año Semilla Eléctrica Amarilla. Foto ilustración: Shutterstock.Actualmente estamos en un año Semilla Eléctrica Amarilla. Foto ilustración: Shutterstock.

Qué se viene durante la primera mitad del 2022, según el sincronario maya: integrar las fuerzas disponibles

¿Qué energías están disponibles durante la primera parte de 2022, hasta el 25 de julio del 2022?

Actualmente estamos en un año Semilla Eléctrica Amarilla, que se inició el 26 de julio de 2021. Desde esa fecha se dispuso la posibilidad de sembrar, es decir, intencionar qué creceremos en nosotros y en el mundo que habitamos, ser claros en dónde florecer.

La fuerza de este año es comunicarnos para comunicar, no puede pasar desapercibido lo que nos dice nuestra voz interna: es lo que nos mueve y sintoniza la energía.

Hay que activar la espontaneidad que trae este año, la expresión que pide lugar dentro y fuera. Con el desafío de mover lo que creíamos resuelto, o evitábamos, se pone en juego el cuerpo que siente, se manifiesta y necesita ser atendido.

Las condiciones se van dando a medida que vamos dando pasos firmes en nuestro verdadero deseo y sentir personal. Esto necesita integrar al otro, que también es parte de lo que vamos siendo. Ya nada es solo individual: somos parte de un sistema y nuestra fuerza suma, y así necesitamos que el otro pueda crecer.

No es “unos sobre otros”, sino todos en red y en conexión y cuidado con la tierra, que nos da el hogar para desarrollarnos. Tener consciencia colectiva es un acto de amor.

Lo colectivo sigue en caos porque el proceso de transición a una forma más equitativa derrumba estructuras muy perpetuadas.

Hay que comprometerse más con el propio deseo y en sintonía con lo que pasa alrededor y todo será como la naturaleza, un sistema que funcione empáticamente con lo que realmente necesita ser igualado.

La forma antigua es antigua, no encaja más. Confiar en el propio proceso, escuchar el corazón y que el tiempo interno sea el verdadero reloj.

“La siembra es cultivada y atendida para crecer fuerte y dar sus frutos”.

El 26 de julio 2022 comenzamos otro ciclo en la astrología maya.El 26 de julio 2022 comenzamos otro ciclo en la astrología maya.

Qué se viene durante la segunda mitad del 2022, según el sincronario maya

El 26 de julio 2022 comenzamos otro ciclo en la astrología maya, comandada por la Luna Autoexistente Roja. Dentro del año calendario gregoriano, viviremos desde el sincronario este cambio de fuerzas nuevamente en julio de 2022 que siempre tienen su correlación.

En el sincronario maya llega la energía del sello “Luna Roja”, la cual se simboliza como el faro de luz que nos viene a iluminar a través del sentir.

Cuando sentimos, estamos siendo, habitamos la vida. Y cuando le damos prioridad a la ciclicidad de la vida, “la cosa fluye” y va encauzando amorosamente todo, así como el río, que cuando tiene lugar de ser, no causa desastres, sino potencia los ciclos naturales y así quienes habitan el universo.

Esta etapa es de realización a través de liberarnos de lo que no nos da libertad de ser. El desafío será accionar en el desapego, pero así como es un desafío también será un fuerte al momento de lograrlo y llevarlo a cabo. Sentir ya es un movimiento de cambio.

Los vínculos deben ser espacios donde sentirnos libres y empoderados. La espiritualidad no puede quedar más en un lugar individual y mental: debe hacerse parte del todo, de la consistencia con lo que hago en lo cotidiano, con lo personal y lo colectivo.

Mirar al otro con amor no es justificar las desigualdades. El mundo pide responsabilidades que ya estamos listos para asumir. La igualdad, lo diverso, los derechos, las niñeces respetadas.

La Luna traerá más a la luz temáticas de género, de la energía femenina que sigue mostrando sus derechos no por sobre otros, sino igual a otros.

Así como la naturaleza tiene ciclos cada ser también; es preciso respetarlos, honrarlos y decirle sí al destino de transformación y cambio que nos deviene para nuevamente renacer y renacer. Ser parte y pertenecer es tomar la fuerza de la propia vida y así de la vida que nos rodea.

Consejos para comienzo de año hasta 26 de julio del 2022

  • Expresarse desde lo más profundo.
  • Confiar en la intuición.
  • Ver detrás de los miedos qué aprendizaje hay crecimiento hay.
  • Dejar ir lo que condiciona que nos expresemos tal cual deseamos.
  • Animarse a una forma distinta.
  • Pensar con el corazón.

Consejos para la segunda mitad del año 2022 desde el 26 de julio de 2022

  • Soltar el control y dejar ir formas limitantes.
  • Dejar ir para dejar llegar.
  • Cerrar lo pendiente.
  • La forma nueva implica darle prioridad a la emoción.
  • El cuerpo traduce nuestras emociones.
  • Manifestar la propia visión.
  • Salir del drama para ver realmente toda la potencia que hay en nosotros.
  • La consciencia personal abre fuerza a una consciencia colectiva.
  • El trabajo en red, en colectivo, en fraternidad con el ser al lado y, así, con el mundo que nos rodea y contiene.

Por Carla Battaglini, facilitadora del sincronario maya, lectora de registros akáshicos. En Instagram: @terapiasparaelalma12.

Radio Pinamar FM 100.7