Estrenada en el 2000, por Canal 7, la serie llega este martes a Netflix, con una pintura de época que no parece tan lejana. Y con notables actuaciones y un registro urbano inédito hasta entonces en la TV.

Así como hay películas o series con un espíritu más pasatista, cuya argumento uno olvida al poco tiempo, hay otras que invitan a reflexionar y que uno recuerda por haber marcado una época. Más allá de gustos, nadie se atrevería a negar que Okupas pertenece a ese segundo grupo de producciones.

Por eso, cuando Netflix anunció que había comprado los derechos de la serie, la noticia no pasó desapercibida. De hecho, desde que se confirmó la fecha de reposición en la plataforma -este martes 20 de julio- sus protagonistas y creadores salieron a hablar como si se tratara de un flamante estreno nacional.

Después de idas y vueltas por cuestiones de derechos de autor, finalmente llegó el día. Desde esta semana se podrá revivir la historia contextualizada en esa Argentina sumida en la crisis -que desembocó en el estallido de diciembre de 2001- a través del profundo vínculo de amistad entre Ricardo Riganti (Rodrigo De la Serna), Walter (Ariel Staltari), El Pollo (Diego Alonso) y El Chiqui (Franco Tirri).

Okupas regresa a la pantalla gracias al streaming.

Okupas regresa a la pantalla gracias al streaming.

Retrato marginal de una Argentina en crisis

Okupas marcó el inicio de las ficciones “marginales” a través de un retrato honesto y muy propio del escenario de profundo deterioro social que vivía el país en el 2000, el año de su estreno en el viejo Canal 7.

La trama se centraba en ese grupo de jóvenes de clase media empobrecida y sus andanzas por el mundo criminal, las drogas y la amistad. El foco estaba puesto en Ricardo, un veinteañero que, a pedido de un familiar, cuida una vieja casona en el barrio porteño de Congreso para evitar que fuera ocupada.

Pero a lo largo de once capítulos, son él y sus amigos los que se terminan convirtiendo en los “ocupas” del lugar. La ficción supuso la consagración del actor de Diarios de motocicleta y El puntero; y una excelente carta de presentación para el resto.

Okupas, protagonizada por Rodrigo de la Serna, supuso el salto a la popularidad del actor.

Okupas, protagonizada por Rodrigo de la Serna, supuso el salto a la popularidad del actor.

“Leí el guión de los primeros tres capítulos y era literatura pura. Quedé cautivado. Ahí dije ‘Hay que hacerlo’“, le decía Rodrigo a Clarín hace un tiempo, recordando el papel que le permitió dar el gran salto en su carrera.

Un cambio de época en la televisión

Bruno Stagnaro venía de escribir y dirigir -junto a Adrián Israel Caetano– Pizza, birra y faso, que se estrenó en los cines en 1997. El desafío era trasladar a la televisión esa impronta que planteaba la película.

A más de veinte años de su emisión, es indiscutible que Okupas propuso una estética novedosa para la tevé de la época, más realista y alejada de la artificialidad que brindaban los estudios de grabación de esos tiempos.

Lo consiguió yendo a grabar a la calle, a veces con cámara en mano y sin ningún tipo de permiso, mostrando una Buenos Aires diferente, pero sumamente reconocible. Dándole visibilidad a nuevas caras, a otra forma de hablar, a un problema social y a una generación que estaba buscando su rumbo. Y, sobre todo, dejando un sello de marca autoral.

Bruno Stagnaro creó y dirigió Okupas en el 2000. Tenía sólo 27 años.

Bruno Stagnaro creó y dirigió Okupas en el 2000. Tenía sólo 27 años.

“Era un momento en el que se percibía que de alguna manera íbamos a una especie de ruptura. Me hubiera gustado que veinte años después estuviéramos en otro contexto, y no en uno en el que esa sensación está tan presente de vuelta”, le dijo Stagnaro a Télam cuando la serie cumplió veinte años.

Okupas fue el primer experimento de Ideas del Sur ajeno a Videomatch. “Sentíamos que era un producto más de nicho. Era una apuesta”, le decía Marcelo Tinelli a Clarín hace unos meses.

El conductor recordó que, en su primer proyecto de ficción, la productora le dio mucha libertad creativa a realizadores que en su mayoría no superaban los 30 años. Stagnaro, su creador y director, apenas tenía 27.

La serie fue producida por Ideas del Sur. Fue el primer proyecto de la productora de Tinelli ajeno a Videomatch,

La serie fue producida por Ideas del Sur. Fue el primer proyecto de la productora de Tinelli ajeno a Videomatch,

“A mí me gusta trabajar con gente joven. Hay que dar oportunidades. En este tipo de ficciones o manifestaciones artísticas no creo que la experiencia te dé sabiduría. Al contrario, te juega en contra. Había que poner al frente gente que nos mostrara algo que nosotros no habíamos visto”, explicó Tinelli.

Pionera y premiada

Okupas siempre fue considerada una ficción bisagra, la pionera en el abordaje de temáticas de sectores marginados y abandonados por el sistema. Stagnaro consideró que “es cierto que en la tele es un registro que todavía no se había transitado”, y que “después de eso se transitó hasta el hartazgo”.

“Involucró indagar en un lenguaje que todavía no estaba presente en la tele pero que después, como todo en la tele, fue canibalizado, estandarizado y transformado en un mero producto”, agregó en esa misma entrevista con Télam.

Emitida por el viejo Canal 7, la serie propuso una estética novedosa para la televisión de la época.

Emitida por el viejo Canal 7, la serie propuso una estética novedosa para la televisión de la época.

“En su momento aportó bastante aire, pero en ese punto no siento que haya marcado un gran hito, porque en definitiva lo que sucedió es que la misma maquinaria televisiva terminó fagocitando la posibilidad de explorar lenguajes nuevos“, reflexionó.

Con su poderoso y ya icónico testimonio de la época menemista y sus consecuencias sociales, la tira se alzó con tres premios Martín Fierro en su entrega de 2001 y contó con varias repeticiones en diferentes canales de las grillas nacionales.

Una serie de culto con música nueva

Se convirtió en una serie de culto que hoy sigue estando presente y generando impacto, con un grupo de fieles fanáticos que la recuerda e incluso la trajo a esta época, convirtiendo a sus personajes y a sus frases emblemáticas en gifs y memes que deambulan por las redes sociales, donde constantemente se reclama que se le haga justicia pudiéndola ver en una calidad digna, muy superior a lo que se puede encontrar en YouTube.

A partir de este martes 20, esos seguidores nostálgicos estarán prendidos a Netflix para verla remasterizada y con una nueva banda sonora compuesta por Santiago Barrionuevo, líder de la banda Él Mató a un Policía Motorizado.

La Okupas de Netflix llega remasterizada y con nueva música de Santiago "Motorizado".

La Okupas de Netflix llega remasterizada y con nueva música de Santiago “Motorizado”.

Es que la música original de la serie, que incluía canciones de grupos y artistas locales pero también extranjeros, debió ser modificada por ciertos problemas legales vinculados a los derechos de autor que suponía su inclusión en el gigante del streaming.

En ese sentido, cuando hacia mediados del último año trascendieron los primeros rumores que señalaban que Netflix estaba interesada en adquirir la ficción, Stagnaro convocó a “Santi Motorizado” para que trabajase en la nueva banda de sonido.

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