jueves, febrero 27, 2020
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Grandsharenting, ¿conflicto familiar? “A mi hijo se le veía todo y mi suegra subió la foto a redes”: abuelos y padres en disputa por las fotos de los nietos

Anécdotas y sensaciones de aquellos que quieren sacar a sus hijos del foco (público) de atención.

Grandshareting y el conflicto que se genera cuando son los abuelos los que no miden las consecuencias de compartir fotos de sus nietos en redes. Foto: Shutterstock.

«Si bien no tenemos problema que los abuelos suban alguna foto de nuestro hijo, tuvimos que poner un freno cuando mi suegra subía a su cuenta de Facebook (¡que es pública!) cinco o seis fotos todos los días. Un día le hizo una sesión de fotos mientras lo bañábamos y le poníamos el pañal… Nunca me imaginé que iba a subir esas fotos, en las que se le veía todo a mi hijo. Hubo un gran lío familiar y se produjo un quiebre en mi relación con ella. Fue espantoso; me sentí ultrajada, humillada, como si yo no contara como madre. A ella le parece ‘re tierno’ y, con el verso de ‘es mi nieto’, aún cree que no tiene que pedir permiso para mostrarlo». Con mayores o menores consecuencias, lo que le pasó a Claudia (35) expone el dilema de aquellos padres que se preguntan por la (sobre)exposición de sus hijos en redes sociales por familiares, amigos u otras personas cercanas a los niños. ¿Cómo manejarlo? Sensaciones de aquellas que quieren sacar a sus hijos del foco (público) de atención.

La huella digital de los niños

Mientras la palabra sharenting hace referencia al uso excesivo de las redes sociales por parte de los padres para mostrar fotos y videos de sus hijos, el grandshareting se refiere al conflicto que se genera cuando son los abuelos los que no miden las consecuencias de compartir imágenes de sus nietos y, en general, lo hacen sin consentimiento de los padres.

Noelia dice a Entremujeres Clarín: «Pensé que estaba loca porque no me gusta que anden compartiendo fotos de mi hija… No me gusta que le saquen porque sé que al instante las están subiendo a estados de Facebook​, o Instagram, y no entienden que no quiero que la imagen de mi hija esté expuesta a gente que ni conozco». Esto es así porque todo lo que posteamos en la web y en redes sociales arma lo que se llama nuestra huella digital; incluye desde comentarios o textos hasta videos, fotos o cualquier archivo. Y, claro, también incluye lo que otras personas postean sobre nosotros.

Consultada por Entremujeres ClarínLaura Vaillard, Marketing and Communications Manager de VU Security, empresa especialista en ciberseguridad, explica a Entremujeres Clarín que esto «nos afecta porque todo ese material, que constituye nuestra identidad digital, queda online para siempre. Es muy difícil eliminar por completo algo que llegó a Internet, y puede influir en nuestra reputación en el mundo físico, además del virtual».

¿Qué pasa con los menores de edad? «Recomendamos pensar muy bien antes de postear, tanto información personal como información de menores, ya que todo lo que subimos a las redes va construyendo la identidad digital de los niños. Si bien la intención suele ser buena y uno simplemente desea compartir sus mejores momentos, es realmente importante pensar en el impacto que puede tener esta información en el futuro de la vida de los niños; si lo avergonzará, si otros niños le harán bullying, o si los expondrá a situaciones peligrosas donde personas malintencionadas pueden tener acceso a sus hábitos y rutinas», detalla Laura.

Todo lo que posteamos en la web y en redes sociales arma lo que se llama nuestra huella digital. Es muy difícil eliminar por completo algo que llegó a Internet, y puede influir en nuestra reputación en el mundo físico, además del virtual. Foto: Shutterstock.

Todo lo que posteamos en la web y en redes sociales arma lo que se llama nuestra huella digital. Es muy difícil eliminar por completo algo que llegó a Internet, y puede influir en nuestra reputación en el mundo físico, además del virtual. Foto: Shutterstock.

Prever y cortar de cuajo

Luciana (30) es bibliotecaria y, junto a su marido, informático especialista en ciberseguridad, tenían definido ya antes del nacimiento que no iban a querer publicar imágenes de su hija; así que, unos días antes del parto, mandaron un mensaje general a familia y amigos: «Dijimos que no íbamos a compartir fotos en redes sociales y que no queríamos que nadie lo hiciera. Por el momento no hemos tenido problemas».

Pero Julia, tras ser consultada sobre su experiencia, lo primero que preguntó fue: «¿Solo redes sociales? ¿Y por WhatsApp no vale?» Porque no solo se trata de posteos, sino que hace rato hablamos de «estados» y, claro, de la viralización, intra o extra familiar, de las fotos por mensajes «privados». «Le maquiné la cabeza a toda la familia para que no suban nada del bebé. Y, apenas nació mi primera hija, mi marido fue a mostrarla a la familia a través del vidrio; mi vieja sacó una foto, se la mandó a mi hermano, mi cuñada la compartió con un amigo… Y así se hizo una cadena que llegó hasta a mis amigas… ¡que aun no sabían que ya había nacido! Para el segundo hijo tuve que aclararle lo mismo a todos: ni redes… ¡Ni hacer reenvíos por WhatsApp!»

 

Respetar la intimidad de los chicos

No todas las fotos son ideales para poner en portarretratos: hay algunas que están movidas, cortadas o fuera de foco pero, con la inmensa memoria de los celulares y cuentas en la nube, las guardamos igual como «recuerdos» de momentos vividos, aunque no hayan salido bien. De la misma manera, hay fotos que -si se eligen tomar- son exclusivas para mantener en privado. Elena, por ejemplo, no puso prohibiciones ni hizo ninguna aclaración de lo que sus allegados podían, o no, compartir, pero se molestó cuando le sacaron una foto a una de sus hijas sin remera y la subieron al estado de WhatsApp​: «No imaginé que hacía falta aclarar que no está bien publicar una foto de la nena desnuda», dijo.

Se suele decir que los hijos no son nuestros, sino «de la vida». Sin embargo, los padres pueden querer elegir cuándo y cómo contar la noticia del nacimiento de sus hijos. «Nació nuestra hija, queríamos pocas visitas e intimidad. No pusimos nada en redes sociales y solo circuló una foto entre familia. Al amanecer veo las redes por primera vez y mi cuñada ya había subido la foto. Su perfil es público, me chocó bastante porque me sentí expuesta. Le pedimos que la borre y acató, hasta que apareció la opción de estado en WhatsApp y vive poniendo imágenes ahí», narra Raquel. Y agrega: «Honestamente me choca bastante que fotos de mis hijos circulen en grupos de egresados del 70, o en el estado de alguien con relaciones tóxicas si es sin nuestro consentimiento. Es exponerlos. Yo tengo un perfil de Instagram como puericultora y por común acuerdo no expongo fotos de nuestros hijos. El día de mañana van a ser adultos, me parece que se debe respetar su intimidad».

Grandsharenting, ¿conflicto familiar? Foto: Shutterstock.

Grandsharenting, ¿conflicto familiar? Foto: Shutterstock.

Afirmar la autoridad parental

Varias familias contaron que, a pesar de haber expresado a sus allegados que no querían que publicaran fotos de sus hijos, algunos abuelos o abuelas pasaron por arriba de sus decisiones y lo suelen hacer igual. ¿Es esto correcto? «Ni los padres ni los abuelos tienen derecho a subir fotos de los hijos», lanza Eva Rotenberg, miembro titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina y de la internacional y autora de libros, a Entremujeres Clarín. «Cuando los padres están en contra de que los abuelos suban las fotos y éstos no lo respetan no solo no respetan la intimidad de la familia de sus hijos y nietos, sino que los ponen en riesgo. Porque hoy en día es un riesgo subir fotos familiares a Internet», dice la especialista.

«Igualmente, lo que se juega acá no es un tema de discusión, sino un tema de autoridad. Muchos padres están sometidos a los abuelos, porque hay una dependencia emocional, económica o ambas; el tema es: ¿qué pasó que los padres no pudieron independizarse? Los abuelos se siguen sintiendo la autoridad, no pueden ceder el lugar y reconocer a los hijos como adultos y que han formado su propia familia. Hay un tema de crecimiento, maduración y de lugares de autoridad. Los abuelos tienen que ceder el lugar de padre y reconocer a sus hijos como los padres de sus nietos», asegura Rotenberg, fundadora de la Escuela para Padres Multifamiliar.

¿Cómo manejarlo sin dañar el vínculo? «Deben pensar en la posibilidad de dialogar, y no enojarse. Cualquiera que inicie un diálogo (padres o abuelos) mostrará madurez y amor, porque está intentando evitar peleas. Si no da resultados, se sugiere consultar a tiempo a un profesional, para evitar romper el vínculo».

¿Cómo manejar la (sobre)exposición de sus hijos en redes sociales por familiares, amigos u otras personas cercanas a los niños? Foto: Shutterstock.

¿Cómo manejar la (sobre)exposición de sus hijos en redes sociales por familiares, amigos u otras personas cercanas a los niños? Foto: Shutterstock.

Stop al "sharenting": son chicos y les exigen a sus padres que no suban fotos suyas en las redes

Pautas de acción

Contar con información es clave para evitar el sharenting desmedido: ¿cuáles son las políticas de privacidad de cada red social? ¿A quién puede llegar esa foto? ¿Quiénes pueden verla? ¿Exponemos a los chicos a algún tipo de riesgo al subir esa imagen? Vaillard recomienda algunas claves para tener en cuenta antes de hacer clic en «publicar»:

1. Pensar antes de compartir. Antes que nada, es importante detenerse a pensar si realmente es necesario compartir fotografías de nuestros hijos, nietos, sobrinos o familiares menores de edad.

2. Pedir el consentimiento de los menores o de sus padres. Lo siguiente es preguntar a los niños fotografiados si está bien que hagamos pública su imagen, dependiendo de la edad. Muchas veces, una foto que nosotros consideramos apta para publicar online puede causar vergüenza o sentimientos encontrados en los niños protagonistas de la imagen.

3. Limitar quiénes tienen acceso a esta información. Cuando publicamos fotos de menores, se recomienda utilizar estrictos filtros de privacidad y estar atentos a las configuraciones y políticas de privacidad de las distintas plataformas para asegurarnos que la imagen no llegue a personas desconocidas.

4. Evitar mostrar menores en la foto de perfil. Como los queremos, es importante protegerlos, y para esto recomendamos no tener sus fotos en el perfil de las distintas redes sociales, incluyendo WhatsApp, adonde todas las personas que tienen nuestro número de teléfono pueden acceder. Sin darnos cuenta, cualquier persona que sepa nuestro teléfono podrá ver las caras de nuestros hijos, incluso aquellos contactos que no tenemos agendados ni conocemos. Para evitar esto, se puede configurar para que sólo nuestros contactos agendados vean la imagen o bien, elegir otra foto de perfil.

5. Publicar de forma atemporal. A la hora de mostrar el lugar en el que nos encontramos, es preferible publicar la información una vez que ya dejamos ese lugar, para evitar que personas desconocidas puedan seguir nuestros movimientos minuto a minuto.

6. Evitar publicar información que pueda revelar datos íntimos. Aunque uno no se dé cuenta, publicar una foto de los niños con el uniforme escolar habla de dónde vivimos, con quiénes nos relacionamos y por qué zonas nos movemos, lo que hace que una persona mal intencionada pueda ubicarnos tanto a nosotros como nuestros hijos geográficamente con facilidad.

Por último, si alguien comparte una foto propia o de los chicos sin permiso, la especialista explica que lo primero que se puede hacer es denunciar el posteo y, si esto se vuelve recurrente, se puede realizar una denuncia a las entidades correspondientes: el 102 por Derechos de niños y niñas, Secretaría de Niñez y Adolescencia de Buenos Aires, el 0800-222-1717 para denunciar la explotación sexual al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, o el 134 para denunciar el grooming a nivel nacional.

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