El Museo del Whisky de Buenos Aires exhibe cuatro mil botellas de distintas partes del mundo. Algunas, ediciones limitadas, como las que homenajeaban a Elvis Presley o recibían pasajeros del avión Concorde.

Durante siglos el whisky formó parte del tejido social escocés. Darle unas gotas a un recién nacido, por caso, era una ceremonia que unía al bebé con el clan de sus antepasados”, explica Juan Carlos Baucher, escritor, apasionado estudioso de esta bebida y embajador del Museo del Whisky de Buenos Aires. A mediados del siglo XIX, el destilado, también conocido como “agua de vida” por su uso medicinal, comenzó a llegar a los paladares de reyes y aristócratas.

“Por eso conmemora momentos importantes en las casas reales o acontecimientos históricos. Es una bebida para jerarquizar y pasar buenos momentos. Acompaña el progreso de la humanidad y sucesos importantes a nivel personal o de empresas”, sugiere Baucher.

Esa es una posible explicación de la enorme cantidad de whiskys “raros”, una suerte de memorabilia de hazañas, hitos históricos, fechas clave o celebridades, materializada en contenedores de distintos formatos que sí, aunque no lo parezca, contienen whisky en su interior.

Creado por Miguel Angel Reigosa, el Museo del Whisky, ubicado en Villa Urquiza, alberga una colección privada de cuatro mil botellas. En sus vitrinas reposan algunos de los mejores destilados del mundo. Y también expresiones históricas o curiosas que, como reconoce Reigosa, “forman parte del negocio de los coleccionistas y las casas de subastas”. Aquí, algunas de las más curiosas.

Highland Park Ice Edition

Es una edición limitada que celebra los orígenes vikingos de las islas Órcadas, un archipiélago ubicado en Escocia, 16 km al norte de la costa de Caihtness. Comprende unas 70 islas de las cuales sólo 20 están habitadas.

Highland Park Ice Edition. Foto: Andrés D´Elía.Highland Park Ice Edition. Foto: Andrés D´Elía.

Cuenta la leyenda que Ymir, el primer ser mencionado en la creación de la mitología nórdica, nació en el principio de los tiempos. Cuando dormía, dio a luz a la familia de Jotun, una raza de poderosos gigantes de hielo conocidos como los dioses de la creación. En la parte frontal de la botella aparece el símbolo nórdico de la creación del mundo, con una serpiente (Jormungandr) que se muerde la cola.

Royal Salute 38 Piedra del Destino

La botella es una porcelana de granito y su etiqueta y su tapa están bañadas en oro 24 kilates. Este whisky es un homenaje al retorno de la llamada “piedra del destino” a Edimburgo, en 1996. Esta valiosa piedra es mencionada por primera vez en el Génesis. Jacobo duerme sobre ella y en su sueño se le aparece una escalera hacia el cielo.Una vez que despierta, decide llevarse esta piedra “reveladora” en el exilio de los judíos hacia Egipto.

De ahí pasará a Marruecos, Brigantia (Galicia) e Irlanda, para más tarde llegar a la Isla de Iona, en Escocia. En el siglo IX, Kenneth MacAlpin (rey de los pictos) decide trasladarla a la Abadía de Scone (hoy Palacio de Scone), para protegerla de los vikingos. Desde ese momento, todos los reyes escoceses se coronaron sobre esta piedra.

En 1296, en un intento por despojar a Escocia de sus símbolos básicos de identidad, el rey Eduardo I de Inglaterra saqueó la Abadía de Scone y se apropió de la Piedra del Destino como botín de guerra, resguardándola en la Abadía de Westminster para su uso en las ceremonias de coronación. Para eso hizo construir una silla especialmente diseñada, sobre la que desde entonces han sido coronados todos los reyes británicos.

El whisky del Concorde venía con una corona, una libreta y lista completa de pasajeros.

En la Navidad de 1950, cuatro universitarios escoceses imbuidos del espíritu nacionalista robaron la piedra de la Abadía de Westminster. Ante la presión mediática la abandonaron en la Abadía de Arbroath el 11 de abril de 1951, en un desesperado intento por que la Iglesia escocesa protegiera esa joya nacional.

Sin embargo, la piedra regresó a Inglaterra a tiempo para la coronación de Isabel II. Pero ya instalada su historia como un problema de Estado, el Gobierno Británico la restituyó finalmente a Escocia en en el año 1996.

El Johnnie que va en barco

John Walker & Sons Odyssey es un whisky presentado en un decantador de cristal ultramoderno, en una caja ingeniosa y elegante que le permite oscilar libremente hacia delante o hacia atrás sin caerse.

Perfecto balance. Foto: Andrés D´Elía.Perfecto balance. Foto: Andrés D´Elía.

El movimiento de la botella es un símbolo de la navegación, ya que gracias al transporte en barco la marca Johnnie Walker logró conquistar paladares en todos los confines del mundo.

Macallan Reflexion

Macallan Reflexion.  De la colección Master Decanter Series 1824. Foto: Andrés D´Elía.Macallan Reflexion. De la colección Master Decanter Series 1824. Foto: Andrés D´Elía.

Forma parte de la Colección Master Decanter Series 1824 (año de creación de la destilería). Es un decantador exclusivo que contiene whiskys de barricas de jerez de primer uso, tanto americanas como españolas. Se fabricó para mostrar la hermosa variedad de colores naturales de The Macallan. Otras etiquetas de esta colección son el Oscuro 1824, que impone su protagonismo a través de una selección muy cuidadosa de barricas de jerez oloroso, y el Macallan Aera, creado originalmente para el mercado de Taiwán, el mayor consumidor mundial de la marca.

Bells: ediciones conmemorativas

El whisky Bells es un blended que salió por primera vez a la venta en 1851, aprovechando la demanda del mercado de un destilado más ligero y fácil de tomar. Bells encontró su negocio lanzando whiskys conmemorativos. Así, siempre en decantadores de porcelana o barro, hay ediciones de Navidad, del Milenio o de la boda de Carlos y Diana (en este caso se fabricaron 10 mil unidades).

Bells y sus vasijas especiales. Para la boda de Carlos y Lady Di se produjeron 10 mil unidades.Bells y sus vasijas especiales. Para la boda de Carlos y Lady Di se produjeron 10 mil unidades.

Aunque no son destilados de lujo, los coleccionistas pueden pagar cientos de miles de pesos por uno de estos objetos (los curiosos pueden darse una vuelta por la web y comprobar que hay “campanas” a la venta que alcanzan los 400 mil pesos). Bells sigue siendo uno de los whiskys más populares del Reino Unido, omnipresente en bares y pubs.

Elvis Presley

A lo largo de los años, la destilería del Jim Beam lanzó distintas ediciones en honor al músico de Memphis. En el Museo del Whisky se encuentra una serie de los años 70 que incluye una réplica del auto del Rey del Rock, un busto en blanco y varias esculturas con su figura, cada una sobre una caja de música donde suenan diferentes temas de su autoría.

Puro rock. Edición de Jim Beam en homenaje al cantante. Foto: Andrés D´Elía.Puro rock. Edición de Jim Beam en homenaje al cantante. Foto: Andrés D´Elía.

En sitios de subastas se consiguen ediciones lanzadas en 1955, 1977 (patinada en oro) y la de 1961 (con el típico traje blanco de sus últimos años), fabricada en honor al recital benéfico que el astro dio en Pearl Harbour (Hawái).

Parece una computadora escolar pero es una botella. También de Jim Beam. Foto: Andrés D´Elía.Parece una computadora escolar pero es una botella. También de Jim Beam. Foto: Andrés D´Elía.

Concorde

De estas botellas hay menos de 200 unidades en todo el mundo. Se hicieron sólo para los pasajeros del primer vuelo transoceánico de Londres a Nueva York del legendario avión Concorde, que partió el 22 de noviembre de 1977.

Se trata de un blend de los mejores whiskys escoceses añejos, seleccionados especialmente por Arthur Bell & Sons para esta ocasión.

De alto vuelo. El whisky que le regalaban a los pasajeros del avión Concorde. Foto: Andrés D´Elía.De alto vuelo. El whisky que le regalaban a los pasajeros del avión Concorde. Foto: Andrés D´Elía.

La edición original incluía una corona conmemorativa, una libreta de direcciones y una lista completa de pasajeros e invitados del vuelo. Pequeña, la botella contiene un cuarto de galón de los Estados Unidos (aproximadamente 95 cl). Las personas que compraron el pasaje para ese vuelo recibieron el paquete de regalo. Llegó al Museo del Whisky de Buenos Aires a partir de la donación de un turista norteamericano .

Las campanas conmemorativas de Belles pueden cotizar 400 mil pesos, aunque no es un whisky de lujo.

1984

Son dos botellas que remedan las computadoras escolares que se utilizaron en las elecciones de ese año en los Estados Unidos. En el Museo del Whisky de Buenos Aires se encuentran ambas, una dedicada a los demócratas y otra a los republicanos. Fueron lanzadas por la marca Jim Beam: la de los demócratas tiene en la pantalla la figura de la cabeza de un burrito, mientras que la de los republicanos está “ilustrada” con la cabeza de un elefante. Los números 1984 aparecen mitad en rojo mitad en azul, por los colores de los republicanos y los demócratas.

Nikka Samurai

El Nikka Gold & Gold Samurai Whisky se fabrica en la destilería de Yoichi, fundada en 1934 por Masataka Taketsuru, un japonés que quedó fascinado por la producción de whisky durante un viaje por Escocia.

Delicia japonesa, con armadura de metal. Foto: Andrés D´Elía.Delicia japonesa, con armadura de metal. Foto: Andrés D´Elía.

Nikka es una marca bastante común en el mercado asiático y también puede conseguirse en Inglaterra.Pensando en los guerreros samuráis se creó esta llamativa botella que posee una “armadura” de metal. La edición que se encuentra en el Museo del Whisky es parte de una colección lanzada en 2008 que consta de 12 expresiones que conmemoran a los famosos guerreros.

Radio Pinamar FM 100.7