Un museo danés le había dado esa suma para que pintara sobre dinero. El artista entregó una obra en blanco titulada “Take the money and run”.

El título de la obra de arte ofrecía una pista de las intenciones del artista: “Take the Money and Run” (Toma el dinero y corre).

Un museo danés le dio alrededor de 83 mil dólares a un artista para que reprodujera un par de obras que mostraban el dinero, como un reflejo de la naturaleza del trabajo en el mundo moderno.

En lugar de ello, Jens Haaning, el artista, entregó dos lienzos en blanco sin una pizca de dinero a la vista, que están incluidos en la exposición inaugurada el mes pasado en el Museo Kunsten de Arte Moderno.

Haaning admite que casi no hizo ningún trabajo real en el proyecto tras recibir un encargo del museo, en la ciudad norteña de Aalborg, pero dice que se quedará con el dinero —en nombre del arte, por supuesto.

Los visitantes observan el lienzo en blanco de Jens Haaning, en el Museo Kunsten de Arte Moderno de Aalborg (Dinamarca). Foto: Niels Fabæk/ Museo Kunsten de Arte Moderno

Los visitantes observan el lienzo en blanco de Jens Haaning, en el Museo Kunsten de Arte Moderno de Aalborg (Dinamarca). Foto: Niels Fabæk/ Museo Kunsten de Arte Moderno

“Esto sólo es una obra de arte si me quedo con el dinero”, dijo Haaning. “Creo que he creado una obra de arte buena y relevante, que podría ser colgada en la pared”.

La reacción del Museo Kunsten ha sido mixta, al menos públicamente.

Dejando de lado los méritos artísticos, Haaning no cumplió con su encargo original, dijo Lasse Andersson, director del museo. Explicó que el artista recibió 532 mil 549 coronas danesas para reproducir dos de sus obras anteriores, en las que había enmarcado montones de coronas y billetes de euros para representar los salarios anuales percibidos por trabajadores en Austria y Dinamarca.

Por lo tanto, el museo espera que, después de que la exhibición cierre en enero, Haaning (cuyo pago real por el encargo había sido fijado en 10 mil coronas, menos de mil 600 dólares, más gastos) devuelva el dinero que se suponía estaría contenido en las obras de arte, dijo Andersson. De lo contrario, agregó, está preparado para emprender una acción legal.

Pero por ahora, el museo le sigue el juego. Andersson dijo que el ardid de Haaning era acorde al espíritu de la comisión, que era generar reflexiones sobre cómo y por qué trabaja la gente por dinero.

“El trabajo es interesante para mí”, dijo Andersson. “Es en parte un comentario humorístico: ¿por qué trabajamos, qué tiene de satisfactorio ser bueno en algo?”.

Pero algunos no estaban tan entusiasmados, de acuerdo con otro artista de la exhibición, John Korner, que estaba en el museo cuando la obra de Haaning fue entregada.

“Los curadores estaban claramente decepcionados”, dijo. “No sé qué esperaban. De hecho, me pidieron mi opinión, tal vez porque yo era el único artista en el museo en ese momento”.

“El máximo embustero”

La creación más reciente de Haaning no ha sorprendido a quienes están familiarizados con su trabajo.

“Es el máximo embustero”, dijo Merete Jankowski, historiadora del arte y ex colaboradora de Haaning.

El ardid reflejó algunas de sus representaciones anteriores.

“Es una forma de crear una obra de arte para un museo, lo cual ha hecho muchas veces antes, y creo que eso ha sido pasado por alto. Intenten hacer una búsqueda en Google de Jens Haaning y vean lo que ha hecho antes —¿cómo puede ser esto una sorpresa?”, expresó Jankowski.

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