viernes, diciembre 13, 2019
Música

Tini Stoessel borra la grieta musical: “Sería increíble hacer un dueto con Lali Espósito”

A los 22 años, la cantante que acaba de estrenar el tema “Fresa”, habla de la sensualidad como arma de sus videos, la visita a Mauricio Macri, el futuro junto a su novio Sebastián Yatra. Retrato de la chica que vive en aviones.

Tini está resfriada. Es que su organismo está como confundido. A esta altura tiene más aviones que una azafata jubilada. Cada estornudo, la prueba. De tantos aeropuertos atravesados en pocas semanas, se le mezclan los husos horarios, los días, las estaciones. Sube a un avión de noche y cuando aterriza se vuelve a topar con otra noche. En horas atraviesa todos los climas. Pasa en velocidad del calor mexicano al invierno de San Isidro, de los huracanes de La Florida a las trombas del primer cordón del conurbano. Entrar, salir, subir, bajar. Cuando publica una foto acá, ya está allá. Y viceversa. Su Instagram es una oda al movimiento, como lo es su vida: desde hace ocho años su récord es intentar permanecer dos meses seguidos en la Argentina -cada verano-. Martina Stoessel es la historia de una valija que nunca se queda quieta.

“Pudo haber colapsado”. “Pudo haber terminado mal”. “Pudo, pudo, pudo”…, se escucha sin cesar a su alrededor. Pudo, pero no. Ahí está, en eje, educadísima, pidiendo “permiso” y “perdón” y repitiendo el “gracias”. Ni rastro en su forma de la marca registrada de la que podría presumir: para 2013 ya había dejado a Sandro y a Gustavo Cerati debajo en el ranking de funciones consecutivas en el Gran Rex. Para 2015 ya había hipnotizado a Oriente Medio y a África. Para 2016, The Hollywood Reporter la consideraba “una de las 20  mujeres más poderosas de la TV mundial”. Para 2017, Daniel Grinbank admitía -juicios artísticos de lado- que “no había pasado esto ni con Charly García, ni con Astor Piazzolla. Una artista internacional comparada con los Rolling Stones que más tickets vendió en España”. Con el cordón umbilical de Disney cortado y olvidado, el fenómeno es parecido. ¿Un psicólogo por ahí ayudando a procesar todo esto?

-Nunca. El hecho de no estar tanto en un lugar se complica para que la terapia se haga una dinámica cada semana. Tampoco sentí la necesidad.

Una Tini más adulta que elige la sensualidad y explica sus razones. (Foto: Juano Tesone).

Una Tini más adulta que elige la sensualidad y explica sus razones. (Foto: Juano Tesone). FOTO: JUANO TESONE

-El cambio de Violetta a Tini, más allá de lo musical, implicó una explotación de la sensualidad. ¿Surgió naturalmente o fue una imposición del mercado?

-En realidad, estoy en una discográfica (Universal) en la que ellos me dejan ser completamente. No hay imposición de nada gracias a Dios. El tema de la sensualidad no solamente es en la mujer, sino en el hombre, cuando uno va creciendo va entendiendo de qué forma se ve mejor, en qué lugar le gusta sentirse sexy o sensual. Me pasó naturalmente explorar y ver qué sí o no, buscar diferentes facetas. En Fresa, el nuevo tema se ve eso, pero después salgo con una balada completamente romántica que te llega al alma. Me gusta mostrarme multifacética. No encerrarme en un estilo o un una ropa o pelo.

-Hay un fino límite en el tema sensualidad: una cosa es lo que vos decidís y otra es lo que una hace para complacer, contentar la mirada del hombre, de la sociedad patriarcal que lo exige…

-Si lo hago es porque es más para mí, porque yo me siento segura en ese lugar. No lo hago desde ese lugar que vos decís. Me divierte jugar, sentirme sexy en esta canción. Después los comentarios o lo que se diga… si me centro en eso, me estanco. Siempre que uno se sienta seguro y no esté lastimando a nadie y haga las cosas con buena intención y amor, nada puede salir mal. Se nota cuando un video es genuino. Creo que también se está rompiendo algo: ya está, que la mujer haga lo que quiera y el hombre, también. Estamos en la libertad de sentir lo que queramos ser.

Entre el Luna Park y el programa de Susana. (Foto: Juano Tesone).

Entre el Luna Park y el programa de Susana. (Foto: Juano Tesone). FOTO: JUANO TESONE

-En junio visitaste a Macri en Olivos junto a Yatra. En medio de un momento complicado del país, ¿no pensaste que podía existir un mensaje político?

-Fue más desde el lugar de conocer a la hija (Antonia). El Presidente nos estaba pidiendo el favor de ir a cantar con la nena. Fue más la relación con la hija que otra cosa. Siempre vienen a los shows, siempre la llevan a la hija. No es meternos en algo político realmente. He viajado tanto, sé cómo nos quieren, y por eso me apena mucho lo que está pasando en el país.

-Algunos de tu generación ya quieren emprender la retirada pensando que el futuro no está acá. ¿Qué opinás?

-Siempre voy a ser positiva y como generación nosotros tenemos que quedarnos a apoyar al país. Tengo esperanza por mi país. Llevo la bandera a todas partes donde voy.

"Fresa", el nuevo video de Tini junto a Lalo Ebratt.

“Fresa”, el nuevo video de Tini junto a Lalo Ebratt.

-En año electoral, protagonizás el video del tema “Cristina”. Un nombre muy significativo. Ya hay bromas sobre eso. ¿Te pusiste a pensar que aunque no tuviera nada que ver, la gente iba a relacionarlo con lo político?

-No es un tema mío, no fue una elección mía. Sebas (Yatra) lo que me pide es grabar el video. Yo estaba simplemente contando esa historia de amor. Imaginate que no me voy a meter en la decisión de Sebastián de su sencillo. No tiene absolutamente nada que ver con algo político.

-Sos como políticamente correcta al declarar. ¿Ponés especial cuidado en eso?

-Me cuido porque hay muchas cosas que se pueden distorsionar. Y, aparte, porque hay cosas que prefiero mantenerlas en mi intimidad. Si tengo que hablar de algo que no me nace decir en la televisión, lo hablo con mi gente, mi mamá, mi papá, mis amigos. Yo hago música y a través de cómo me porto como ciudadana, claramente, estoy dando un ejemplo de cómo me gustaría que se porten los demás. Por eso no me sale el hecho de salir a hablar. Uno habla con los actos.

-¿La otra gran referente popular de tu generación y tu rubro, Lali Espósito, es como tu antítesis en eso? 

-Mirá, con Lali no sólo tenemos buena relación, sino que nunca pasó nada personal entre nosotras. Nos vemos, la mejor onda, nos felicitamos por algún tema. Mensajes. No tenemos ningún problema. Estamos cansadas de decir que entre nosotras no hay ningún problema. Me pone contenta porque está creciendo mucho el mercado argentino para las mujeres, que cada vez seamos más. Sale mucho de la prensa tener que comparar a dos artistas mujeres cuando cada una puede tener su camino y hacer la música que quiere. De hecho hasta compartir música en algún momento.

-¿Estás diciendo que van por el dueto? 

-¿Por qué no? Si yo cada canción que saco es Feat, colaboraciones con hombres y mujeres. Y me fascina. No hablamos directamente, pero no estamos cerradas en ningún momento de compartir algo. Sería increíble.

Un torbellino dulce

Estamos en las oficinas de Facebook Argentina. En la nave espacial donde la materia prima somos nosotros, allí donde van a parar nuestros Likes, nuestro tipo de consumo y nuestra vida fotográfica. Cada sala de reunión lleva nombres de argentinidad como “Gardel” o “Si querés llorar, llorá”. En el cuartito que le tocó a Martina Stoessel, hay una paleta de colores virtuales que se maneja desde la pared. Podemos tener a “Tini” en la gama de los rosas, amarillos, azules, naranja. Dicen los técnicos que no hay tonalidad que la desfavorezca.

Nació al comienzo exacto del otoño de 1997, el 21 de marzo. Para entonces, el monopolio musical lo tenían las Spice Girls, con Wannabe. Faltaban unos años para que Alejandro Stoessel llamara Dulcinea al proyecto que había escrito para presentar en Disney. “Flaquita, ¿me grabás el tema?”, le pidió a su hija. “La Flaquita” grabó. En la empresa del ratón enloquecieron. Preguntaban quién era la dueña de esa vocecita. Lo demás, casi un cuento de hadas. Violetta borró de un plumazo la exclusividad del nombre del hitazo del cordobés Alcides o de la marca de cosméticos.

Martina cambió la dinámica familiar y empezó a acostumbrarse a que la Embajada de España en Polonia la condecorara por la difusión de la lengua castellana. O a que la convocaran para cantar Imagine en el Partido por la paz en el Olímpico de Roma. O a que más de 300 mil personas coparan el Monumento a los españoles. De Lyon a Oberhausen, de Varsovia a Estrasburgo, de Nápoles a la Villa 31.

​“Tuve una crianza de puro amor. No recuerdo ver pelear a mi mamá y papá. Con mi hermano crecimos sin gritos, sin malas palabras”, cuenta para explicar su modo no combativo, su amabilidad, su necesidad de mantenerse en una burbuja “de no violencia”. “Automáticamente digo ‘qué lindo sería tener hijos y una familia así’. Pero no es un apuro, ni una frustración si no sucede”.

Flamantes novios: Sebastián Yatra y Tini Stoessel.

Flamantes novios: Sebastián Yatra y Tini Stoessel. FOTO: WEB

“Algo ocurrirá, tengo una sensación, una carta guardada, un buen signo del sol”. Martina tararea bajito, toreando a la gripe, Nada es para siempre, esa canción que es una parte de la banda sonora de su infancia. Fabiana Cantilo, Fito Páez, Charly García, Alejandro Sanz, Luis Miguel, Julieta Venegas. Todo eso fue su primer registro sonoro. “A la hora de componer, mis melodías van automáticamente, sin querer, por la línea de la dulzura. El otro día estuvieron en casa los Reik y fue loco tenerlos y pensar que crecí con su música. Mi oído se desarrolló con ellos”.

-¿Qué tan difícil fue la transición de niña a mujer, que ya es difícil para una anónima, ante los ojos del público ?

-Todavía siento que me falta muchísimo para crecer, para aprender, por vivir, recién estoy empezando. Ocho años de carrera en tan corto tiempo de vida… imaginate. Desde los 13 hasta los 18 hay un cambio en la mujer, y en cualquier ser humano. Y viajar me cambió la cabeza. Hoy tengo las cosas mas claras. Quizás el año que viene me pinta hacer cualquier otra cosa y está bien también. Me permito sentir constantemente, hacerme preguntas. Me siento segura, sé lo que quiero, tengo a mis afectos más arraigados que nunca. Uno cuando va creciendo está más en una nube. Fueron muchos sentimientos: enamorarse por primera vez, que te rompan el corazón, cortar, volver a enamorarte (se ríe).

-¿Es probable que tu carrera y tu futura convivencia con Yatra te lleven a instalarte en los Estados Unidos?

-No sé si instalarme, pero pensar en un departamento para no tener que parar en un hotel…Si todo sigue bien, tener un punto medio para los dos… Hoy estoy recontra enamorada y ojalá dure. Puede no funcionar, como tantas cosas en la vida. En vez de guardarnos, nos enfocamos en disfrutar, y si el día de mañana no funciona, siempre vamos a tener lindos recuerdos de lo que fuimos. Me lo tomo así. Fue casi un año entero de escribir un disco que tal vez salga a fin de año o a principios del otro. En ese año pasaron muchas cosas: estaba de novia, me separé, me volví a enamorar, la pasé mal, bien, demasiado feliz y así.

Tini cantando con Pancho, su guitarrista. (Foto: Juano Tesone).

Tini cantando con Pancho, su guitarrista. (Foto: Juano Tesone). FOTO: JUANO TESONE

-¿Sos de llorar seguido? ¿Qué pasa cuando te inunda esa marea de sentimientos en medio de un avión ?

-No lloro seguido, pero cualquier cosa me puede afectar. De chiquitita la pasaba peor y ahora entiendo un poquito más cómo funciona todo. Soy muy sensible, pero a la vez tengo mucha personalidad. Una mezcla. Sé lo que quiero, sé cómo lo quiero, digo las cosas con amor, pero soy brava también. Todo me sirve para escribir.

-¿Qué te pasa con ese mundo en el que te estás metiendo, el reggaetón, en el que hay tantas letras denigrantes para la mujer y tan instaladas?¿Condenás eso?

-Hay canciones que me gusta cantar y bailar, me gusta el reggaetón que sirve para moverse pero que habla del amor, que tengan ese beat super sensual y que se refiera a lo que el otro te hace sentir cuando te toca. Eso me fascina. Lo que está fuera de lugar no lo avalo.

-¿Evolucionar musicalmente qué sería para vos?

-Que tal vez el año que viene diga que sólo quiero hacer un disco de baladas, o de trap y reggaetón. No encerrarse. Yo encontré colores en mi voz que no sabía que existían. De eso se trata: la voz va cambiando con tanto entrenamiento y clases. Estoy probando. Me considero una bendecida en todo sentido. Considero que tengo una vida hermosa. Pasé por cosas que otras personas no, como cualquier ser humano me he angustiado, sentí que no podía más, pasé por todos los estados. ¡Tengo 22! Tengo salud, dos papás que me cuidan y me aman. A mi hermano. ¿Qué más puedo pedir a la vida?

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