Un mazo para curiosos del esoterismo. Con un gran contenido simbólico, incluye dioses asociados al antiguo Egipto.

Grandes estudiantes de la metafísica, alquimia y esoterismo, como Antoine de Gébelin (mediados del siglo XVIII) o Aleister Crowley (principios del siglo XX), afirmaron que los gitanos habían llevado la baraja o naipe de cartas del Tarot egipcio a Italia a mediados del siglo XV, porque ellos habían sido expulsados de Egipto.

Estas cartas serían las réplicas de papiros tallados por el Dios Thoth unos 3.000 años antes de Cristo.

A esta deidad se le adjudica la creación de la escritura, la matemática, la alquimia y metafísica, la astronomía y la astrología, entre otras grandes herramientas para la evolución del ser humano.

Sus orígenes en el Libro de Thoth

Dichos papiros serían los integrantes del “Libro de Thoth”, en el cual se impregnaba toda la sabiduría del Cosmos. Allí ya se incluían a los diferentes planos que habita el ser humano (materia, espíritu, mente, energía), civilizaciones, animales, simbología. Éstas fueron regaladas por el Dios para toda la humanidad, pero guardada en un cofre que se arrojó al fondo del río Nilo.

Dichos papiros serían los integrantes del "Libro de Thoth", en el cual se impregnaba toda la sabiduría del Cosmos. Foto ilustración: Shutterstock.

Dichos papiros serían los integrantes del “Libro de Thoth”, en el cual se impregnaba toda la sabiduría del Cosmos. Foto ilustración: Shutterstock.

En los años 2.600 a.C. se dice que se encontraron en el interior de la pirámide de Giza 78 láminas de oro. Independientemente de que sea cierta o no esta historia, el Tarot en sí es una maravillosa herramienta para conectarnos con nuestro inconsciente y es un puente para conectar nuestra divinidad.

En la actualidad, tarólogas como Margarita Moscardó o María Verónica Riera han sido las editoras de las versiones que circulan popularmente e incluyen en su simbología a la astrología, la kabbalah y el hebreo alquímico.

Tarot egipcio: diferencias y similitudes

La diferencia del tarot egipcio con otros Tarots más populares, como el de Marsella o Rider Waite, es amplia y notoria, ya que consta de dioses asociados al antiguo Egipto, y la simbología más predominantes es egipcia también.

Se le añaden colores, símbolos del antiguo hebreo, numerología, la kabbalah y símbolos de la astrología (tanto de signos como planetas).

Cada carta del Tarot egipcio está dividida en tres partes o planos que aluden a nuestro mundo divino o espiritual, mental y físico o material, recordándonos que somos seres multidimensionales en todo momento.

Diría que los 22 arcanos mayores o cartas principales conservan una similitud con el resto de los tarots en la intención de los personajes y algún que otro símbolo, pero en los 56 arcanos menores las diferencia son muy claras. “El labrador”, “El viajero”, “La fortuna”, “Lo imprevisto” son algunos de estos arcanos menores, ya su mismo nombre nos ofrece una guía de su significado.

En mi experiencia personal, vibro mucho con estas cartas porque es el primer Tarot que aprendí a leer, a interpretar, y también el primero que enseñé como profesor de simbologías.

Una sesión con el Tarot egipcio

Hoy en día el Tarot egipcio es el que más utilizo para mi labor, y siento que puedo preguntarle cualquier inquietud. Empleo esta baraja tanto para lecturas amplias, con muchas cartas, como para preguntas puntuales con intención de una respuesta concisa, como un “sí” o un “no”. La amplia simbología de las cartas estimulan mi intuición y me permiten estar más permeable al otre, siento que logro una mejor conexión con lo inconsciente.

Al contener tanta representaciones de diferentes áreas, son excelentes para la exploración de diferentes preguntas en una sesión. Foto ilustración: Shutterstock.

Al contener tanta representaciones de diferentes áreas, son excelentes para la exploración de diferentes preguntas en una sesión. Foto ilustración: Shutterstock.

Son muy profundas, pero concretas; es raro decir que algo que te invita a profundizar es puntual, pero es como definiría mi conexión con ellas.

Al contener tanta representaciones de diferentes áreas, son excelentes para la exploración de diferentes preguntas en una sesión, desde conexiones de vidas pasadas, hasta la predominancia astrológica del consultante o dónde tiene su signo solar, lunar o ascendente: sus respuestas son muy certeras, nunca me han fallado.

Las letras del antiguo hebreo que aparecen en los arcanos son encaradas desde la doctrina de la Kabbalah, donde se les da un significado muy profundo a cada una de ellas. Son llaves que nos conectan con información elevada o divina; en una sesión no me pongo a exponer todo el contenido de la carta cual clase intensiva, sino que las utilizo como un medio para traer claridad y guía.

Las letras del antiguo hebreo que aparecen en los arcanos son encaradas desde la doctrina de la Kabbalah. Foto ilustración: Shutterstock.

Las letras del antiguo hebreo que aparecen en los arcanos son encaradas desde la doctrina de la Kabbalah. Foto ilustración: Shutterstock.

Dioses y arcanos egipcios

Los dioses egipcios y sus mitologías son la base para los mitos que nacieron muchos después en Roma y Grecia, como también de muchos pasajes de La Biblia.

Diosas como la Gran Madre Isis, quien es la guardiana de la sabiduría divina del Tarot y de los registros akáshicos, encarna a la Sacerdotisa o Papisa, ella era una diosa con poder ilimitado en todos los planos, representaba al poder de todas las diosas juntas,

Era la maga creadora de la cobra con la que amenazó a Ra para que él le revelara su verdadero nombre y ella pudiese control sobre éste. Isis (en egipcio, Astet, significa “trono”) estaba vinculada a la estrella Sirio, de las más cercanas a la Tierra, se decía que era su hogar.

Ella traía bendiciones, lluvias, grandes cosechas, era la que encarnaba del polo Ying, femenino o receptivo, detalle que resalta la numerología correspondiente, en este caso, el número 2.

En la religión cristiana, ella es representada por la Virgen María. Isis se volvió importante para mí, cuando dudo de mi intuición le pido guía y asistencia, muchas veces bajo la duda he pedido un mensaje y al elegir la carta aparece La Sacerdotisa, como también en La Esperanza (en el Tarot clásico sería La Estrella, por Sirio, su morada).

Anubis, dios con cabeza de Perro negro, guardián del portal al mundo de los muertos, patrón de los embalsamamientos y del más allá, es quien encarna al Hierofante o Papa del Taort de Marsella. Ambos conectan con planos sutiles, ambos son puente (Sumo Pontífice).

Anubis, dios con cabeza de Perro negro, guardian del portal al mundo de los muertos. Foto ilustración: Shutterstock.

Anubis, dios con cabeza de Perro negro, guardian del portal al mundo de los muertos. Foto ilustración: Shutterstock.

Él sostiene un bastón de poder y mando, Sejem, significando que su pensamiento conecta directamente con lo divino, al igual que el Papa y su pastoral. Ambos representan también la dimensión inconsciente de nuestro ser, y ambos nos acompañan a viajar a nuestro sótano personal para poder observar, dialogar, integrar y resignificar memorias de vivencias pasadas que nos hayan marcado o traumado.

En el tarot egipcio a este arcano se lo llama “El Jerarca”, y es representado astrológicamente con el símbolo de Mercurio y el signo de Virgo, su planeta regente, con la intención de acentuar la madurez de nuestra mente y cómo puede evolucionar si nos mantenemos flexibles ante los percances de la vida.

Al pie de la carta también está la letra hebrea Hei (aliento o soplo divino) representando al potencial de los sentimientos divinos que pueden florar en nosotros y convertirnos en seres responsivamente sensibles, en numerología es el número 5 (El Enriquecimiento).

Los diferentes diálogos simbólicos lo hacen un mazo para curiosos esotéricos muy exigentes.

Por Fernando Tarragona, tarólogo, astrólogo y docente. IG: @fer_marte.

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