Un estudio descubrió que quienes no descansan bien tienen más chances de percibir negativamente su envejecimiento.

No solamente puede traer mal humor, peor rendimiento físico y mental, y perjudicar la calidad de vida. Dormir mal, en personas mayores de 50 años, puede además influir negativamente en la percepción del propio envejecimiento, lo que a su vez puede afectar la salud física, mental y cognitiva.

Así lo afirma un estudio dirigido por la Universidad de Exeter, que descubrió que quienes calificaron peor su sueño, también se sentían mayores y percibían su propio envejecimiento físico y mental de manera más negativa.

¿Personas más negativas?

“A medida que envejecemos, todos experimentamos cambios tanto positivos como negativos en muchas áreas de nuestras vidas. Sin embargo, algunas personas perciben cambios más negativos que otras”, afirma, Serena Sabatini, autora principal de la citada universidad.

Y continúa: “Como sabemos que tener una percepción negativa del envejecimiento puede ser perjudicial para la salud física, la salud mental y la salud cognitiva en el futuro; una cuestión abierta en la investigación sobre el envejecimiento es comprender qué hace que las personas sean más negativas respecto a eso”, plantea.

Algunas personas se centran en los rasgos negativos de la vejez, lo que afecta su salid física y mental. Foto Shutterstock.Algunas personas se centran en los rasgos negativos de la vejez, lo que afecta su salid física y mental. Foto Shutterstock.

“Nuestra investigación sugiere que las personas que duermen mal se sienten mayores y tienen una percepción más negativa de su envejecimiento. Necesitamos estudiar esto más a fondo; una explicación podría ser que una perspectiva más negativa influye en ambos”, sugiere.

“Sin embargo, podría ser una señal de que abordar las dificultades para dormir podría promover una mejor percepción del envejecimiento, lo que podría tener otros beneficios para la salud “, explica.

La salud cognitiva

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores encuestaron a 4.482 personas de 50 años o más que forman parte del estudio PROTECT. Dirigido por la Universidad de Exeter y el Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia en King’s College London, se trata de un innovador estudio en línea en el que se realizan pruebas cognitivas periódicas y cuestionarios completos de estilo de vida.

El estudio tiene como objetivo comprender qué ayuda a las personas a mantenerse cognitivamente saludables en el futuro.

Al notar que muchos participantes de PROTECT estaban comentando sobre su relación con el sueño como parte de los cuestionarios estándar dentro del estudio, el equipo de investigación realizó uno específico sobre este asunto en particular.

El sueño tiene un rol central en el envejecimiento saludable. Foto Shutterstock.El sueño tiene un rol central en el envejecimiento saludable. Foto Shutterstock.

Los comentarios que llamaron la atención de los investigadores incluyeron: “Cómo me siento, varía mucho según mi sueño. ¡Me siento muy bien si tengo seis horas, así que la mitad del tiempo me siento más joven y la mitad del tiempo me siento mayor! ” Otro comentario, por ejemplo, decía: “Tengo problemas de dolor crónico y duermo muy poco, lo que tiene un gran impacto en mi vida”.

En la investigación, publicada en Behavioral Sleep Medicine, se les preguntaba a los participantes si habían experimentado una serie de cambios negativos relacionados con la edad, como una memoria más pobre, menos energía, una mayor dependencia de la ayuda de los demás, una disminución de la motivación y tener que limitar su ocupaciones. También calificaron su calidad de sueño.

Los participantes completaron ambos cuestionarios dos veces, con un año de diferencia.

“Esta investigación es una parte importante del creciente cuerpo de evidencia sobre el papel crucial del sueño en el envejecimiento saludable. Ahora necesitamos que más personas se registren en PROTECT, para ayudarnos a comprender esto mejor”, solicita el profesor Clive Ballard, de la misma Universidad.

Y agrega entusiasmado: “Tenemos algunos ensayos emocionantes por delante sobre cómo optimizar el sueño en algunos grupos particularmente vulnerables, como las personas con demencia en hogares de ancianos “.

El rol del reloj biológico

Según recientes hallazgos, la hora en la que uno se acuesta cumple un rol clave en el funcionamiento del reloj biológico, lo que puede a su vez tener un impacto en la salud cardiovascular.

Como se detalla en ese estudio, realizado por la misma universidad, que el reloj biológico funcione de manera óptima es fundamental para la salud, ya que es el encargado de regular y ordenar la fisiología en los momentos adecuados del día.

Por eso, detallan que un factor clave para ese buen funcionamiento tiene que ver con la exposición a la luz solar, que le permite al organismo distinguir entre el día y la noche, lo que estructura los horarios de sueño, hábitos y los ritmos fisiológicos.

Además, se recomienda evitar la cafeína durante las seis horas previas a acostarse, moderar el uso de pantallas desde un rato antes, intentar respetar los mismos horarios de sueño todos los días, y, si se tienen muchas preocupaciones, anotarlas en una hoja de papel para “quitarlas de la cabeza”. También puede servir meditar o practicar yoga.

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