No es lo mismo hidratar, humectar y nutrir, explica la dermatóloga Irene Bermejo. Mirá el video de la rutina.

Es sabido: la piel de todo el cuerpo requiere de cuidados, pero la de la cara necesita recaudos específicos. De hecho, tanto para retrasar la aparición o la profundización de las arrugas, como para que la piel luzca hidratada, sedosa y luminosa, incorporar una rutina y mantenerla de manera diaria, es clave.

En este sentido, el momento del día en que esta rutina se lleve a cabo tiene un carácter determinante: los productos que debemos colocar al iniciar la jornada, no son los mismos que colocaremos por la noche.

Para entender la importancia de los pasos centrales de la rutina, y para que sepamos por qué tipo de productos inclinarnos, la dermatóloga Irene Bermejo explica las diferencias y características centrales de cada uno, así como las maneras en que las necesidades van cambiando a medida que el tiempo pasa.

Pueden parecer sinónimos para aquellas personas que no estén del todo familiarizadas con los cuidados del rostro. Sin embargo, hidratar, humectar y nutrir la piel son cosas muy diferentes.

“La crema hidratante aporta moléculas de agua y sustancias que promueven la hidratación, esto hace que estas moléculas se muevan, dispersándose por la piel del rostro”, explica Bermejo.

Bermejo explica que las rutinas diarias cuidan la piel y previenen arrugas. Foto: Luciano Thieberger.
Bermejo explica que las rutinas diarias cuidan la piel y previenen arrugas. Foto: Luciano Thieberger.

“En cambio, una crema humectante lo que hace es evitar la evaporación de esa hidratación”, contrapone. En este sentido, este tipo de cremas son más completas, y por eso podemos notar que su consistencia es más “pesada”.

Bermejo pone como ejemplo el caso del ácido hialurónico: “es un componente que hidrata, porque aporta una molécula que arrastra agua a la piel. Pero no evita que se evapore. Las dos cosas son necesarias y va a depender de la necesidad de cada uno”.

Una persona que por ejemplo sea alérgica y presente eccemas, cuya piel por lo tanto sea seca, es probable que necesite productos hidratantes que aporten agua, como el ácido hialurónico.

“En cambio, una persona de más de 60, con resequedad y que ya llegó a la menopausia, que está renovando la piel a través de los ácidos, puede necesitar una crema nutritiva”, grafica.

¿Qué es lo que aportan este tipo de productos? “La crema nutritiva siempre va a ser humectante, pero además va a aportar, por ejemplo, péptidos”, sostiene.

En definitiva, la crema nutritiva vendría a ser la más completa si se la compara con la hidratante y la humectante.

“La nutritiva siempre va a ser una crema que en general está diseñada en un vehículo más graso, para que permanezca más tiempo en la superficie de la piel, dado que por lo general esa persona tiene una piel seca, más tirante, más gruesa”, explica.

Una rutina para hacer todos los días

La rutina presentada por Bermejo es un paso a paso clásico, que cada persona según su edad y su tipo de piel deberá chequear y ajustar con un profesional.

1- Limpieza

La limpieza es el primer paso para comenzar la rutina. Foto: Luciano Thieberger.
La limpieza es el primer paso para comenzar la rutina. Foto: Luciano Thieberger.

Lo primero que debe hacer la persona por la mañana es higienizar la piel, para quitar del rostro los restos de células, hollín o suciedad que pueda haber quedado acumulada.

Según el tipo de piel, se elegirá para este paso una leche de limpieza, un gel o  una espuma.

Luego, debe ser retirado de la frente, pómulos, nariz y pera con una esponja o algodón de manera enérgica.

2- Nutrición

El suero es importante para nutrir en profundidad. Foto: Luciano Thieberger.
El suero es importante para nutrir en profundidad. Foto: Luciano Thieberger.

Una vez que se retiró todo el producto de limpieza, puede administrarse un suero con el fin de nutrir la piel, y prepararla para la humectación.

3- Humectación.

El producto se debe aplicar de manera enérgica pero suave, por mejillas, frente, nariz, pera y cuello. Foto: Luciano Thieberger.
El producto se debe aplicar de manera enérgica pero suave, por mejillas, frente, nariz, pera y cuello. Foto: Luciano Thieberger.

Imprescindible para lograr una piel luminosa.

Las pieles oleosas usarán productos en gel. Las más secas, un vehículo humectante que permanezca en la superficie de la piel.

4- Protección.

El último paso de la rutina es el protector solar. Foto: Luciano Thieberger.
El último paso de la rutina es el protector solar. Foto: Luciano Thieberger.

Por último, la profesional recomienda utilizar un protector solar, que como mínimo sea factor 50. Luego, la piel está lista en caso de que se quiera utilizar maquillaje.