Javier Rosemberg logró juntar dos pasiones de los argentinos: el fútbol y la comida. Entre tantos influencers que cocinan y muestran sus platos en las redes sociales, encontró una manera de diferenciarse: acompaña los videos con el relato del paso a paso para preparar el plato como si fuera un partido. Su fórmula funcionó y hoy es furor en las redes: en Tik Tok cuenta con casi 3 millones de seguidores, en Facebook más de 1,3 millones y más de 300 mil en Instagram.

Javi Rosemberg es locutor y pastelero profesional y relata recetas simples en las redes sociales.

Javi Rosemberg es locutor y pastelero profesional y relata recetas simples en las redes sociales.

Rosemberg es oriundo de Villa Allende, Córdoba, aunque hoy vive con su familia en Malagueño, otra ciudad del interior de esa provincia. La cocina siempre le gustó. “Me interesa de toda la vida. De adolescente ya hacía el almuerzo para mis hermanos cuando mis papás trabajaban, y de adulto me recibí de pastelero profesional”, cuenta. Pero no sólo lo dulce es lo suyo, también hizo cursos especializados en pastas rellenas, sushi y embutidos, entre otros.

Mientras cocinaba como hobby, también hizo la carrera de locutor, que con el tiempo lo ayudó a definir su marca en las redes. Aunque confiesa ser “de madera” jugando al fútbol, acompaña a la cancha a su esposa Juliana y sus hijos, fanáticos de Belgrano de Córdoba. Uniendo todas estas influencias, surgió su particular modo de explicar las recetas.

Nunca relaté un partido de fútbol, mis recetas tienen ese formato porque al ser locutor logro ese efecto al hablar rápido y claro, porque necesito que entren en el formato de Tik Tok, donde los videos no pueden durar más de 60 segundos”, explica Javier.

Javier Rosemberg relata sus recetas y es furor en las redes.

Javier Rosemberg relata sus recetas y es furor en las redes.

¿Qué cocina Javier? Recetas fáciles, que “cualquiera pueda preparar”. “Son comidas que hago en casa, que les gustan a los chicos. Aunque a veces me animo y hago un mondongo frito y logro que la gente redescubra la manera de comer mondongo”, explica. Sus receta más exitosas son los “doritos” caseros, con 14.9 de visualizaciones en TikTok y unas croquetas de arroz, con 14 millones de reproducciones en Facebook.

Aclara que si bien los videos que publica parecen simples, llevan mucho trabajo. “Desde que acomodo las luces, llevo adelante el proceso de cocción, la grabación de cada toma, la edición posterior y la grabación de la voz en off puede llevarme de cuatro a cinco horas”, describe.

Su socia para tanta producción es Juliana, su pareja, que se encarga de todo el trabajo detrás de escena. “Yo soy la cara visible, pero ella labura un montonazo: me filma, me dirige y me putea si hago las cosas mal”, confiesa entre risas.

Gracias a su popularidad, Javier logró que ese contenido diera sus frutos. Las marcas lo buscan para que cocine con sus productos y le pagan por hacerlo.

Javier Rosemberg junto a Juliana, su esposa y productora.

Javier Rosemberg junto a Juliana, su esposa y productora.

Multifacético, el cordobés reparte su tiempo entre su perfil de influencer de cocina y su trabajo como locutor en radio, ya que conduce dos programas en FM Córdoba.

¿Cuál es el próximo paso para este influencer que supo adaptarse a todas las plataformas? “No es mi sueño un programa de televisión. Quiero seguir viviendo del entretenimiento. No importa dónde: puede ser radio, tele o las redes que vendrán. Mi objetivo será siempre seguir divirtiendo a la gente con un contenido sano y alegre”, cierra.