La retrogradación es un fenómeno óptico por el que un planeta, visto desde la Tierra, pareciera “ir hacia atrás”. Cómo te afecta.

Un planeta retrógrado es una señal de alarma. Indica que hay que frenar y analizar cada cosa que uno vaya a encarar. Porque, cuando un astro va hacia atrás, no suele tener la energía positiva ni la fuerza habituales. Entonces, ¿que es exactamente un planeta retrógrado?

Para la astronomía, los planetas del sistema solar se mueven dentro de una órbita determinada sin detenerse. El Sol, se sabe, es el centro. Para la astrología, en cambio, el centro es la persona. Y tanto estrellas, como el Sol y la Luna, así como los planetas “giran” alrededor de ella.

Para, por ejemplo, confeccionar nuestra carta natal, que es algo así como un documento de identidad, los astrólogos se valen de la información clave proveniente de la ubicación y del tránsito que hacen los planetas.

“La retrogradación es el movimiento ‘aparente’ de un cuerpo celeste que, visto desde el punto de vista de la Tierra, pareciera estacionarse e ir hacia atrás. Cuando un planeta retrograda parece moverse en dirección opuesta a otros planetas, y recorre los grados astrológicos hacia atrás“, explica la astróloga y periodista Clara Gualano.

En una carta natal podemos encontrar distintas capas de información. Foto: ilustración Shutterstock.

En una carta natal podemos encontrar distintas capas de información. Foto: ilustración Shutterstock.

¿Qué es un planeta retrógrado?

Según la astrología, cada determinado tiempo, da la sensación de que los planetas detuvieran su movimiento. Y que retrocedieran. “En verdad, los planetas nunca van hacia atrás: siempre giran alrededor del Sol. Se trata, más bien, de un fenómeno de tipo óptico al que se lo conoce como movimiento aparente retrógrado“, aclara Diego Bennet, consultor astrológico y psicológico.

La retrogradación supone un movimiento con distintas etapas. En primer lugar, el planeta parece detenido, como en punto muerto. Y luego, se percibe que va hacia atrás, en reversa, haciendo una suerte de rulo. Visto desde la Tierra, la órbita parecería deformarse.

Desde el punto de vista astrológico, todos los planetas retrogradan, con su propio ritmo.

Están, por un lado, los planetas rápidos, que retrogradan más frecuentemente. Se trata Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, planetas a los que se los conoce como “planetas personales”. El mejor ejemplo es Mercurio, que retrograda cada tres meses y el proceso lleva tres semanas.

A Urano, Neptuno y Plutón se los conoce como “planetas lentos” y, además, como “planetas transpersonales”. Y, su retrogradación, es más lenta: lo hacen todos los años una vez al año y lo hacen entre seis y siete meses.

Saturno, por su parte, es uno de los planetas más lentos del sistema solar, tarda en dar la vuelta completa al Sol entre 28 y 30 años, por lo que se encuentra dos años y medio aproximadamente en cada signo zodiacal.

Lo que sucede "arriba", con los planetas, nos afecta aquí, "abajo". Foto: Shutterstock
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Lo que sucede “arriba”, con los planetas, nos afecta aquí, “abajo”. Foto: Shutterstock .

¿Cómo nos afecta un planeta retrógrado?

Lo que hay que tener en cuenta es que, cuando de astrología se trata, lo que sucede “arriba”, con los planetas, nos afecta aquí, “abajo”. “Somos parte de la naturaleza y estamos conectados”, asegura la astróloga y counselor Florencia Ganly. La retrogradación afecta no solo a nivel planetario, sino a nivel personal.

Cuando un planeta está retrogradando, lo ideal es ser cautelosos; no se trata de quedarse inmóvil y no tomar ninguna decisión. Los sucesos van a pasar de todas maneras. Pero lo mejor es tener precaución. Porque la retrogradación supone que va a estar inhibido todo lo vinculado al tema del planeta.

Los planetas retrogradan cuando la Tierra se acelera por su cercanía al Sol.

Los planetas retrogradan cuando la Tierra se acelera por su cercanía al Sol.

Planetas y significados

Cada planeta –antiguamente referían a la voluntad de los dioses y hoy suponen una representación simbólica de la psiquis humana– hacen alusión a diferentes temáticas:

  • Mercurio. En la mitología, era el mensajero. Este planeta representa la comunicación, la informática y las finanzas (lo comercial y el dinero). Retrograda cada tres meses; o sea, que en un año lo hace cuatro veces.
  • Venus. Es el planeta del amor romántico y del cariño. Es, también, la belleza, el deseo y la seducción. Retrograda cada un año y medio; esto es, cada retrogradación dura seis meses. Si está retrogrado, no significa que te vaya a ir mal en el amor, sino que la energía no será la misma.
  • Marte. Es el planeta vinculado a la sexualidad, la pasión y la energía. Retrograda cada veintidós meses y cada retrogradación dura once semanas. Cuando eso sucede, conviene revisar lo masculino, nuestra defensa o la lucha por aquello que nos motiva a ponernos en acción. Muchas veces, hay sensación de falta de deseo o de iniciativa para lograr lo que se quiere.
  • Júpiter. Hace referencia a la prosperidad y a la expansión. Retrograda todos los años, con una duración de cuatro meses. Cuando sucede, conviene hacer una revisión de lo espiritual, de la abundancia y de las bendiciones de la vida. Propone analizar qué suma y qué no; qué quedó viejo y hay que soltar.
Para la astrología, cada movimiento o cambio energético de las estrellas, el Sol, la Luna o los planetas afectan a las personas.

Para la astrología, cada movimiento o cambio energético de las estrellas, el Sol, la Luna o los planetas afectan a las personas.

  • Saturno. Su tema es la experiencia y la maduración. Retrograda todos los años y lo hace en seis meses. Interpela las estructuras internas, los mandatos, las responsabilidades, los planes…
  • Urano. Cuando este planeta, cuyo tema simboliza la inventiva y la creatividad, retrograda suele traer consigo eventos que rompen con lo establecido, desde demoras u obstáculos tecnológicos hasta maremotos. Si te enterás que Urano está retrógrado, tomá tus recaudos.
  • Neptuno. En la mitología, Neptuno era el rey del agua y de las profundidades. Y para la astrología, está vinculado a las emociones, la intuición, la meditación y los sueños.
  • Plutón. Simboliza las grandes transformaciones como el ave Fénix, la muerte y la resurrección. Llama a prestar atención a las cosas que has estado pasando por alto. Sugiere soltar cambiar la piel, como la serpiente.
La retrogradación afecta no solo a nivel planetario, sino a nivel personal.

La retrogradación afecta no solo a nivel planetario, sino a nivel personal.

Como se dijo más arriba, el planeta retrógrado afecta en planetario (a una ciudad, a un país…) y, en particular, a las personas, aunque recibirán distintas energías dependiendo de la carta natal individual. Pero si el astro que retrograda es el regente de tu signo, es recomendable prestar atención. Si, por ejemplo, sos Virgo y sabés que Mercurio es tu regente, el tip es que redobles la atención.

Tener a mano tu carta natal (fecha de nacimiento, ascendente y luna) es muy conveniente. “Indica tu composición energética y permite saber con qué recursos contás para hacerle frente a los efectos de un planeta retrógrado”, aporta Ganly. Mientras más información astral se tenga, mejor será.

“La astrología no es catastrófica ni supone un freno. Es, más bien, una herramienta para tomar mejores decisiones”, puntualiza la astróloga Mariángeles Palacios, autora de Horóscopo Celta (Editorial Magia Universal Ediciones).

Pero, se sabe, cada persona es un mundo. Hay gente que, lejos de sentarse a esperar que el planeta se ponga “directo” –tal es el término que se usa para decir que avanza de manera fluida– lo toma como un desafío mayor y se lanzan a la acción.

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