viernes, junio 5, 2020
Medio Ambiente

Para los chicos Calendario de siembra: qué plantar en mayo en la huerta del balcón

Puede ser un buen momento para comenzar un pequeño huerto.

Este otoño​ es diferente a cualquier otro. Todos vamos a pasar más tiempo en casa y es un buen momento para comenzar un pequeño huerto del que servirnos; de paso, la actividad también nos va a ayudar a distraernos y a la vez a enfocarnos en algo diferente que podemos construir con paciencia y amor.

El mes de mayo es ideal para la siembra de plantas de hoja: podemos comenzar en macetas chicas con rúcularadichetalechuga o echalote. En cambio, no es propicio para ningún fruto (berenjenas, zapallitos o tomates).

Una opción es armar una "huerta express" con los dientes de ajo o las cebollas que están brotadas. Foto: Shutterstock.

Una opción es armar una “huerta express” con los dientes de ajo o las cebollas que están brotadas. Foto: Shutterstock.

Aunque, si no consiguen semillas, otra opción es armar una “huerta express” con los dientes de ajo o las cebollas que están brotadas. Al plantar los ajos van a crecerles unas hojitas que se comen y se conocen también como ‘ajo tierno’; son riquísimas. La cebolla, que cuando tiene brote se ablanda, se puede apoyar en un vaso con agua y entonces le va a crecer un verdeo. Lo mismo ocurre con el puerro.

En cuanto a las plantas aromáticas, es el momento justo para sembrar perejilromerociboulette u orégano. Todas crecen a pleno sol. También se puede cultivar la melisa, que es el secreto indicado para combatir el insomnio; se puede tomar como infusión.

Si tenemos buenos vecinos, cultivar en una terraza compartida tiene unos cuantos beneficios:

– Se reducen las herramientas de trabajo que pueden dejarse en un lugar de libre acceso a todos los colaboradores de la huerta.

– Se recicla conjuntamente la materia orgánica y se utiliza para el cultivo comunitario.

Huerta familiar: semillas y compost.
Foto: Shutterstock.

Huerta familiar: semillas y compost. Foto: Shutterstock.

– Se dividen las tareas y se comparten cuidados, como por ejemplo los riegos.

– Se potencian las relaciones con otras personas: la práctica de la horticultura favorece y mejora estas relaciones.

Basado en el libro “Huerta orgánica en macetas”, de María Gabriela Escrivá.

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