Sin pasar por los cines argentinos, la ganadora del Oscar a la mejor película internacional es un muy buen trago de cine.

Ganadora del Oscar a la mejor película internacional, Otra ronda, de Thomas Vinterberg (él también candidato al mejor director este año para los premios de la Academia de Hollywood) es una comedia trágica, o una tragedia en tempos de comedia. Sin moralismos, y eso que el consumo de alcohol de los más jóvenes en Dinamarca es todo un tema.

No por aburridos los cuatro amigos realizan lo que ellos mismos denominan un “experimento sociológico”. Lo hacen porque están hastiados de lo que los rodea, de buena parte de la vida que llevan.

¿Crisis de la mediana edad? Tal vez.

Mads Mikkelsen ("Casino Royale", "Hannibal", "Doctor Srange"), protagonista del filme. Foto Netflix

Mads Mikkelsen (“Casino Royale”, “Hannibal”, “Doctor Srange”), protagonista del filme. Foto Netflix

Pero no solo eso.

Casi un juego es lo que se proponen los cuatro profesores y amigos de un colegio en Dinamarca. La idea es comprobar la teoría del psiquiatra noruego Finn Skårderud. Nacemos con un déficit de 0,05% de alcohol en sangre, y si se compensa esa diferencia, los humanos se convierten en la mejor versión de sí mismos.

Los cuatro amigos y profesores que realizan un experimento sociológico: emborracharse. Foto Netflix

Los cuatro amigos y profesores que realizan un experimento sociológico: emborracharse. Foto Netflix

El propósito, noble si lo hay, es lograr mayor elocuencia y conseguir la atención de sus alumnos, quienes a veces están, cómo decirlo, un tanto dispersos.

Sírvame otra copa

El alcohol es presentado como desinhibidor social, pero cuando se levanta el codo de más, las consecuencias pueden no ser las esperadas.

Mads Mikkelsen y la escena en la que pone a prueba a sus alumnos, con ejemplos de grandes personajes... y de los otros. Foto Netflix

Mads Mikkelsen y la escena en la que pone a prueba a sus alumnos, con ejemplos de grandes personajes… y de los otros. Foto Netflix

Como sea, lo que quiere el cuarteto es recuperar esa magia que siente que se les ha perdido. Por culpa propia, o no, la cuestión no levantar el dedito acusador, sino una copa o botella de vino. Ya no se sienten ni ven las cosas como antes. Las expectativas que tenían en sus vidas han explotado como burbujas del champagne.

Ver para creer o, mejor, para disfrutar.

Mads y el director Thomas Vinterberg, cuya hija falleció al comienzo del rodaje e iba a interpretar a la hija del actor Foto Netflix

Mads y el director Thomas Vinterberg, cuya hija falleció al comienzo del rodaje e iba a interpretar a la hija del actor Foto Netflix

Martin (Mads Mikkelsen, de Casino RoyaleLa caceríaDoctor Strange, la serie Hannibal) es el protagonista. Está en un matrimonio como estancado, la rutina lo agobia tanto como la falta de incentivo a la hora de enseñar. Cuando no encuentra en su esposa la respuesta que, a lo mejor esperaba -no les voy a spoliear-, ya daba cuenta del momento en su existencia que estaba atravesando.

Y en la escena en la que, en plena clase, logra que los alumnos lo vean casi, casi como lo hacían los estudiantes ante el personaje de Robin Williams en La sociedad de los poetas muertos y emparenta a figuras históricas sin decirles quién hizo qué, es monumental.

Martin y su esposa (Maria Bonnevie), cuando en el matrimonio ya nada es lo mismo. Foto Netflix

Martin y su esposa (Maria Bonnevie), cuando en el matrimonio ya nada es lo mismo. Foto Netflix

Claro que cada uno de los cuatro profesores está atravesando una crisis, sea ésta profesional, personal, familiar o de pareja. Alguno recomendará a un alumno que se tome un poquito de vino para calmar la ansiedad antes de un examen.

Vinterberg no juzga a sus personajes. Las borracheras de los mayores no son mejores ni peores que la de los jóvenes estudiantes con la que abre y cierra el filme.

La película va más allá de los efectos del alcohol para hablar de la crisis de mediana edad. Foto Netflix

La película va más allá de los efectos del alcohol para hablar de la crisis de mediana edad. Foto Netflix

Pero tampoco es que el alcohol vaya a resolver todos los problemas, ni sea la solución para una vida mejor cuando en verdad es la falta de autocrítica, de ser honestos con nosotros mismos la que atenta contra nuestros objetivos. No todo es culpa de la rutina y el aburrimiento, dice el filme.

Y Martin bien que lo comprenderá.

Mads Mikkelsen es el rostro más conocido, pero el cuarteto protagónico es estupendo. Foto Netflix

Mads Mikkelsen es el rostro más conocido, pero el cuarteto protagónico es estupendo. Foto Netflix

Otra ronda también es eso: un filme que, siendo una elegía, permite otras lecturas, entre las que la amistad ocupa un lugar primordial.

Porque en definitiva Otra ronda habla de compartir, de pagar una vuelta de bebidas, pero para estar juntos. Si se cae, es preferible estar con amigos que en soledad. Levanten las copas, que el vaso está más lleno que vacío.

“Otra ronda”

Muy buena

Comedia dramática. Dinamarca, 2020. Título original: “Druk”. 117’, SAM 16. De: Thomas Vinterberg. Con: Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larsen, Magnus Millang, Maria Bonnevie. Disponible en: Netflix.

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