viernes, septiembre 25, 2020
Mujer

Locales e internacionales Campañas para que la menstruación no acentúe la desigualdad de género

En Argentina, MenstruAcción busca la distribución gratuita de elementos de higiene y pone en evidencia cómo la falta de productos o instalaciones apropiadas afectan al desarrollo de la mujer. La ONU ya se pronunció al respecto.

El asunto”, le decían nuestras abuelas como si la menstruación fuera un delito, un secreto que debía esconderse y que no podía ni siquiera nombrarse. ¿De dónde vienen los tabúes alrededor del ciclo menstrual?, ¿por qué se reproducen a pesar de los avances feministas y del paso de los años?

Desde distintas partes del mundo se realizan campañas tanto para desestigmatizar la menstruación como para evidenciar cómo esto profundiza las desigualdades de género. Además, diferentes organizaciones buscan dar a conocer que nuevos productos pueden reemplazar a toallitas y tampones: la más popular entre las innovadoras, hasta ahora, resulta la copa menstrual. Sin embargo, también salieron al mercado elementos como toallitas reutilizables.

Desde la campaña MenstruAcción, coordinada por Agostina Mileo, Msc. en Comunicación Científica, Médica y Ambiental y editora de ciencia en “Economía Femini(s)ta”, se sostiene que “hay alrededor de 10 millones de personas que menstrúan en la Argentina. La mayoría sólo conoce las toallitas y los tampones como método para gestionar su menstruación porque son los que se publicitan y los que, en general, conocen los médicos”.

MenstruAcción tiene como objetivo que “el Estado reconozca estos productos como lo que son: artículos de primera necesidad. La falta de ellos impide trabajar o estudiar y nos expone a enfermedades evitables. Además, es importante proveer alternativas ambientalmente sostenibles”.

La iniciativa que coordina Mileo en Argentina asegura que “los productos de gestión menstrual deben ser considerados de primera necesidad y no estar afectados por el IVA que hoy representa un impuesto por menstruar”. Además, busca que se distribuyan de manera gratuita en escuelas, universidades, comedores, espacios comunitarios, cárceles y refugios para personas en situación de calle.

En tanto, un grupo de expertos de Naciones Unidas instó a tomar medidas al asegurar que “las dañinas normas socioculturales, los estigmas, las ideas equivocadas y los tabúes alrededor de la menstruación siguen provocando exclusión y discriminación en mujeres y niñas”.

“El estigma y la vergüenza que generan los estereotipos alrededor de la menstruación han tenido un gran impacto en todos los aspectos de los derechos humanos de mujeres y niñas, por ejemplo en igualdad, salud, acceso a la vivienda y el agua, sanidad, educación, trabajo, libertad de pensamiento y religión, seguridad y condiciones saludables en el trabajo, así como a la hora de participar en la vida pública sin discriminaciones”, denunciaron los especialistas de Naciones Unidas, según reprodujo Europa Press.

Y añadieron: “En algunos países, se considera que las mujeres que menstrúan están contaminadas y son impuras, lo que les acarrea prohibiciones como tocar el agua y cocinar, asistir a ceremonias religiosas y culturales o participar en actividades de la comunidad. Las niñas son a veces castigadas en graneros donde padecen frío y aislamiento, muchas veces con riesgo de sufrir enfermedades o ataques de animales. Cuando estas situaciones se combinan con el estigma y la vergüenza que sufren mujeres y niñas se producen situaciones de desempoderamiento”.

Además, en línea con lo que plantea la campaña MenstruAcción, existen problemas relacionados con la falta de productos de higiene o instalaciones apropiadas, tanto en el trabajo como en escuelas, lo que afecta en la asistencia y repercute entonces en las posibilidades de progreso de la mujer, poniendo en evidencia otro punto de desigualdad de género.

En Gran Bretaña, por su parte, el gobierno lanzó una campaña a la que dotó con 2,3 millones de euros que se repartirán a través de la organización benéfica de ayuda a países con pocos recursos UK Aid Direct. La iniciativa busca “asegurar que todas las niñas y mujeres comprendan sus cuerpos, tengan acceso a información, agua limpia y aseo, y a productos de higiene menstrual que necesitan para tener periodos libres de infecciones y estigma”, informó la agencia EFE.

“El empoderamiento comienza cuando eres joven. Las niñas deberían poder centrarse en su educación y en su futuro sin preocuparte y avergonzarse por el periodo”, concluyó la ministra británica para Cooperación Internacional y secretaria de Estado para Mujeres e Igualdad, Penny Mordaunt.

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