jueves, febrero 27, 2020
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Limpieza profunda Cómo limpiar los electrodomésticos para evitar gérmenes

El lavarropas, el lavavajillas y la heladera: las limpiezas más importantes para evitar bacterias y hongos.

¿Cualquier producto de limpieza sirve para desinfectar cualquier área de la casa? ​En Argentina, un estudio realizado en 2019 sobre hogares, de la consultora Opinaia, mostró que el 97% de los argentinos consultados considera la limpieza como algo «muy importante» o «bastante importante». Las rejillas o trapos y la pileta de la cocina son puntos importantes de concentración de bacterias. Aún así, las zonas más críticas son los electrodomésticos. En el lavarropas, el lavavajillas y la heladera los microorganismos crecen fácilmente gracias a la humedad.

Eliminarlos solo requiere pocas tareas y algún lavado periódico más fuerte. Todo esto se puede lograr con los productos de limpieza adecuados, siguiendo las instrucciones del fabricante o también con limpiadores caseros, pero siempre teniendo en cuenta que hay productos que nunca debemos mezclar.

Para mantener la goma que traba la puerta lo más desinfectada posible, solo hay que secarla con un paño después de cada lavado. Foto: Shutterstock

Para mantener la goma que traba la puerta lo más desinfectada posible, solo hay que secarla con un paño después de cada lavado. Foto: Shutterstock

Es probablemente el último electrodoméstico que se nos pasa por la cabeza si pensamos en una fuente de gérmenes, ya que frecuentemente se llena de agua. Pero en realidad, el detergente no limpia el tambor, y no podemos aprovechar un lavado de ropa para hacer una limpieza profunda. De hecho, aumentar la dosis de jabón recomendada tampoco es solución y puede causar problemas dermatológicos. Lo más adecuado es mantenerlo limpio teniendo como hábito algunas tareas.

  • El dispensador de jabón: siempre está húmedo y tiene rincones perfectos para que se acumulen moho y gérmenes. Para limpiarlo, lo más fácil es extraer el cajoncito y sumergirlo cinco minutos en vinagre blanco. Si hace falta, frotar para eliminar restos de detergente (un cepillo de dientes es el instrumento perfecto), y antes de volver a poner el dispensador en su sitio, debemos secarlo bien.
  • La goma que traba la puerta: si se ennegrece, es señal de la presencia de moho, bacterias y gérmenes. Para mantenerla lo más desinfectada posible, solo hay que secarla con un paño después de cada lavado. Mantener la puerta abierta un rato después de sacar la ropa evitará que se concentre la humedad.
  • Para limpiar el interior basta con programar un lavado con el tambor vacío. Elegimos un programa de alta temperatura y llenamos el dispensador de vinagre blanco. Periódicamente también podemos aplicar un antical. Esto bastaría con hacerlo una vez cada dos o tres meses, o más seguido si notamos que el lavarropas empieza a oler mal.
Eliminar los gérmenes, el moho y las bacterias solo requiere pequeñas tareas y algún lavado periódico más fuerte. Foto: Shutterstock

Eliminar los gérmenes, el moho y las bacterias solo requiere pequeñas tareas y algún lavado periódico más fuerte. Foto: Shutterstock

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