Cómo hacer una profunda purificación de nuestros espacios, cuerpo y condiciones de vida. Técnicas para alejar las malas vibras.

Llega la primavera y su promesa de nuevos florecimientos. Para que esa promesa se convierta en realidades concretas, podemos acompañar desde nuestra conciencia, haciendo una profunda purificación de nuestros espacios, de nuestro cuerpo y de nuestras condiciones de vida. Aquí, nueve prácticas simples para purificar y renovar la energía en esta primavera.

Rituales de primavera

Purificación de tu hogar

1. Sahumá y limpiá energéticamente tu hogar

Sahumá y limpiá energéticamente tu hogar. Foto: ilustración Shutterstock.

Luego de una limpieza regular de tu hogar (que incluya el descarte de lo que ya no sirve) realiza un sahumado para desestancar la energía. Recomiendo una mezcla de romero, salvia blanca y menta.

Podés colocarlos –secos- en un cuenco que soporte calor, directamente arriba de un carbón de sahumar, o podés preparar tus propios ataditos, utilizando ramas frescas de esas tres hierbas, atándolas fuerte con hilo de algodón y dejándolo secar hasta que llegue el momento de encenderlo.

Para sahumar, recorré tu casa desde la puerta de entrada, avanzando en el sentido de las agujas del reloj, haciendo pasar el humo por paredes e interiores de muebles, con énfasis en los marcos de las puertas y ventanas. Mantené abiertas estas últimas, para que el humo se lleve las densidades fuera.

Si tenés niños, pueden acompañarte haciendo sonidos crepitantes (sonajas, maracas o campanitas) detrás tuyo.

2. Renová y protegé tu casa

Renová tu casa dándole más luz y energía fresca. Foto: ilustración Shutterstock.

Renová tu casa dándole más luz y energía fresca. Podés hacer esto agregando plantas, cristales, fuentes de agua, alguna lámpara de sal del Himalaya, cambiando el color de las paredes o agregando objetos que hagan sonido (como llamadores de ángeles).

Enfocate en traer alegría a tus espacios, ya que esta es la emoción predominante en el espíritu primaveral. Agregá la imagen de un animal en la puerta de entrada, para protección. Elegí un animal con el que sientas afinidad y que para vos represente protección.

3. Elevá la vibración

Encendé velas aromáticas con aroma a violetas o lavanda. Foto: ilustración Shutterstock.

Regalale a tu casa una sesión de iluminación. Encendé velas aromáticas con aroma a violetas o lavanda.

Entregá la energía sanadora de tus propias manos en los distintos ambientes (si no sabés hacer esto, simplemente tocá con las palmas de tus manos las paredes de tu casa pronunciando la frase “Bendigo este espacio y lo lleno de luz”). Acompañá este momento con música meditativa o grabaciones del sonido de la naturaleza.

Al finalizar esta “sesión”, pasa con una pluma, recorriendo los ambientes de la casa, dibujando con ella en el aire aquellos símbolos que representen para vos la paz y la armonía (si no conoces ninguno, puedes simplemente dibujar círculos).

Purificación de tu cuerpo

4. Hacé una pausa sanadora

Tomate un tiempo libre de las redes. Foto: ilustración Shutterstock.

Tomate un tiempo libre de las redes, los dispositivos electrónicos y las noticias. No es necesario que te vayas lejos, el simple silenciamiento de estas fuentes te permitirá regenerar tu campo de energía.

Utilizá el tiempo que permanecías en conexión con esos aparatos para conectarte con cosas bellas que nutran tu alma, como el arte, la reflexión o la naturaleza.

5. Realizá caminatas

No hay nada más simple para liberar toxinas físicas, mentales y emocionales que caminar. Foto: ilustración Shutterstock.

No hay nada más simple para liberar toxinas físicas, mentales y emocionales que caminar. Si podés, realizá caminatas en lugares naturales.

Si no podés hacer esto, caminá en tu propia ciudad, tratando de alejarte de las zonas más bulliciosas. En las ciudades suele haber numerosas plazas, parques y hasta reservas ecológicas donde recuperar esta conexión natural.

6. Limpiá tu dieta

La primavera es el momento ideal para incorporar más alimentos saludables a tu dieta. Foto Shutterstock.

La primavera es el momento ideal para incorporar más alimentos saludables a tu dieta. Elegí alimentos frescos, orgánicos. Bebé más agua.

Si lo deseás podés realizar previamente una depuración de tu hígado, para disponerlo a la nueva forma de alimentación. Mis medicinas preferidas para esta depuración son el diente de león, el cardo mariano y la alcachofa. Se pueden consumir en forma de tisanas o como tintura madre.

Purificación de las condiciones de vida

7. Tomá conciencia

Preguntate qué es lo que querés que florezca en tu vida.
Preguntate qué es lo que querés que florezca en tu vida.

Haz una pausa y preguntate: ¿qué es lo que quiero que florezca esta primavera en mi realidad personal? ¿qué es lo que necesito eliminar para que eso sea posible? ¿qué es lo que necesito enfatizar para que eso sea posible?

Te encontrarás así con una lista de objetivos, una lista de aspectos a transformar o eliminar y una lista de aspectos a promover. Utilizá esos resultados para guiarte en el trabajo interno necesario a lo largo de los próximos días.

8. Meditá y nutrí tu alma

Es el momento ideal para comenzar a incorporar aquellas prácticas que te hacen bien al alma. Foto: ilustración Shutterstock.
Es el momento ideal para comenzar a incorporar aquellas prácticas que te hacen bien al alma. Foto: ilustración Shutterstock.

Es el momento ideal para comenzar a incorporar aquellas prácticas que te hacen bien al alma, como la meditación diaria, el estudio de aquellos temas que te interesan, las experiencias creativas y todo aquello que por distintas razones has postergado.

Dale a tu corazón la posibilidad de florecer en esta primavera, acercándote a lugares y personas que te hacen bien, cultivando vínculos más bellos y nutrientes. Dale tiempo y atención a embellecer tus condiciones de vida.

9. Hacé un rito de paso para la nueva estación

Creá un pequeño altar con objetos que representen para vos el nuevo comienzo que propone la primavera. Foto: ilustración Shutterstock.
Creá un pequeño altar con objetos que representen para vos el nuevo comienzo que propone la primavera. Foto: ilustración Shutterstock.

Creá un pequeño altar con objetos que representen para vos el nuevo comienzo que propone la primavera, por ejemplo, flores de papel, cristales de colores vibrantes, monedas brillantes, etc. Incluí un vaso de agua. Escribí en un papel aquellas creencias, situaciones y bloqueos que ya no querés en tu vida y quemalo. Preservá las cenizas.

Encendé una vela de color rojo (asociado al fuego, los inicios y el coraje) y formulá en voz alta los propósitos: aquellas cosas que querés que florezcan en esta nueva fase.

Tomá una semilla por cada uno de esos propósitos y llevalas al corazón, cargándolas con tu amor y tu confianza en que serán realidades. Imaginá que tu corazón es la tierra fértil donde sembrás esas semillas y considerá que la luz de la vela es como el sol que las ilumina. Permanecé en esta meditación el tiempo que desees.

Podés visualizar los propósitos ya concretados o afirmar con palabras que “ya está hecho”. Luego de apagar la vela, llevá las semillas a la tierra, agregá las cenizas del cuenco y regá con el vaso de agua. El altar podés dejarlo armado.

¡Feliz primavera!

Por Flavia Carrión, comunicadora de espiritualidad natural. En Instagram, @flavia_carrion_escribe.

Radio Pinamar FM 100.7