sábado, septiembre 26, 2020
Fashion

Las sandalias de culto de Jackie Kennedy todavía existen y son sublimes

Escudriñada hasta el más mínimo detalle, Jacqueline Kennedy fue la primera dama más fotografiada y comentada del mundo. Su destino dio forma a su mito, pero su estatus como ícono de la moda, se lo debe incluso hoy, solo a ella y a su sentido del estilo.

“¡La prensa nos ha acosado! ¡Todos querían saber qué se pondría Jackie!” recuerda Hubert de Givenchy con Maud Guillaumin en el libro que Maud tituló “Jackie, una mujer de influencia”. Una frase que le divertía mucho y que dice mucho acerca del aura de la Primera Dama de Estados Unidos, allá por la primavera de 1961. Una época en la que todo el mundo estaba pendiente de los Kennedy.

Jackie era consciente de ello. Se convirtió en un modelo más allá de su vida y si bien se mantuvo discreta en su vida privada, sabía muy bien que despertaba  la curiosidad de todos.

No es de extrañar entonces, que le diera (como reveló en su testamento) 50 mil dólares a su ex ama de llaves Providencia Paredes, para que se deshiciera del traje rosa de culto luego de la tragedia de Dallas en 1963, según revela Guillaumin en su biografía. Y no es de extrañar que eligiera con cuidado a dónde ir. Prueba de ello fue su visita impensada a la pequeña zapatería italiana Amedeo Canfora en Capri, que hizo que un par de sandalias planas fueran famosas y sofisticadas para siempre.

UNA VISITA DISCRETA

Era 1962, Jacqueline visitaba Capri como Primera Dama. Mientras estaba con amigos, algunos le sugirieron que hiciera un viaje a Canfora, la pequeña tienda de sandalias de la que ya se hablaba por vestir los pies de la princesa Margaret y los de Grace Kelly.

“La señora Kennedy llegó alrededor de la medianoche. Tenía talle 38 y pidió varios pares que le fueron entregados”, cuenta Constanzo Canfora. “Mi abuelo creó una pieza única solo para ella, la ‘K’. Luego continuó encargándolas en una tienda en Nueva York llamada Veneziano Boutique en Madison Avenue”.

LA “K” SE CONVIERTE EN “JACQUELINE”

Este famoso par de sandalias planas consta de una fina suela de cuero italiano y un accesorio de cadena de malla estilo granos de café. La buena noticia es que todavía existe y en varios colores. Originalmente llamado “K”, el modelo ahora se llama “Jacqueline” y se puede ver y encargar online. Por supuesto no es nada barato, pero como todo lo bueno, puede durar décadas, y es, además de icónico, un diseño clásico y súper elegante.

Deja una respuesta