La actriz no es amiga de la nostalgia y no ve sus filmes pasados. Tras un retrospectiva suya en Berlín, habla de ellos.

Isabelle Huppert no es amiga de la nostalgia. A lo largo de su carrera de cinco décadas, esta actriz francesa de 68 años ha aparecido en más de 120 películas, incluyendo colaboraciones recurrentes con algunos de los cineastas más importantes del cine europeo de posguerra.

Su capacidad para canalizar una frágil vulnerabilidad, contundencia intelectual y gélida arrogancia (a menudo simultáneamente) en películas como La profesora de piano, de Michael Haneke, y Elle: abuso y seducción, de Paul Verhoeven, la han convertido en una de las pocas superstars verdaderas del cine de autor internacional.

El Festival Internacional de Cine de Berlín iba a entregarle un Oso de Oro honorífico por su carrera profesional, que Huppert no pudo aceptar en persona tras dar positivo por coronavirus, según informó un comunicado de prensa del festival que terminó el 20 de febrero.

De todas maneras, el certamen celebró su trayectoria con la proyección de siete de sus películas, si bien Huppert dijo en una entrevista telefónica reciente que no tenía mayor interés en mirar hacia atrás. La actriz explicó que el premio era “tanto por el presente y el futuro como por el pasado”.

Isabelle Huppert, en conferencia durante el Festival de Berlin, al que no pudo acudir por tener covid. Foto EFEIsabelle Huppert, en conferencia durante el Festival de Berlin, al que no pudo acudir por tener covid. Foto EFE

El pasado, pisado

Isabelle Huppert agregó que rara vez volvía a ver sus películas pasadas: “No tengo tiempo para ver películas nuevas. ¿Por qué voy a perder tiempo mirando las mías anteriores?”.

La agenda de Huppert está casi cómicamente repleta. En la actualidad tiene una película (Les promesses) en los cines franceses y otras tres prontas a estrenarse en los meses venideros.

Una más, À propos de Joan fue parte del Festival de Berlín de este año. Está rodando La sindicalista con el director francés Jean-Paul Salomé, y además este año sale de gira con dos obras de teatro. También reveló su aparición prevista en el próximo filme de François Ozon.

La francesa Isabelle Huppert, junto al director de "Elle", el holandés Paul Verhoeven. EFELa francesa Isabelle Huppert, junto al director de “Elle”, el holandés Paul Verhoeven. EFE

No obstante, Huppert observó que veía el Oso de Oro “como un reconocimiento a los directores con los que he trabajado“. Teniendo en cuenta eso, la artista compartió impresiones personales sobre sus experiencias de trabajo en las películas programadas para la retrospectiva de Berlín. A continuación, fragmentos editados de la conversación.

Películas comentadas por la estrella

La encajera / La dentellière (1977).  En este drama de ritmo lento dirigido por Claude Goretta, Huppert interpreta a Pomme, una tímida empleada de salón que se embarca en un romance con un estudiante universitario.

“Yo ya había hecho películas antes, pero ésta fue la que me definió como actriz joven, porque tenía mucho que ver con la interioridad. Fue un gran papel para empezar mi carrera, uno de esos papeles que te marcan. Es una joven que no habla mucho, que tiene una relación con un intelectual. Muy dramática y emotiva, pero no jugaba con la seducción y lo físico que suele relacionarse con la gente joven.

Nunca he interpretado personajes blandos. Siempre fueron muy fuertes y muy intensos. Podían ser callados, pero nunca eran blandos. Ella se expresa con sus miradas, con los ojos y con su actitud física más que con palabras. El cine es el medio perfecto para revelar lo no dicho, y en La encajera se trata realmente de eso”.

Que se salve quien pueda, la vida / Sauve qui peut, la vie (1980) En este clásico de la Nouvelle Vague francesa de Jean-Luc Godard, Huppert hace de una prostituta que navega por las absurdas fantasías de sus clientes.

“Mi personaje era una forma muy inusual de mostrar a una prostituta: no tenía el aspecto que alguien podría esperar, y había cierta poesía en eso. La película trata del dinero y los cuerpos, no de la prostitución en realidad, y se muestra muy poca sexualidad delante de la cámara.

“Godard tiene una forma especial de trabajar: no había guion, y éramos muy pocas personas, a veces sólo imágenes o música. Fuimos a un shopping y compramos el vestuario. Iba en contra de todos los principios de organización y preparación. Godard no me intimidaba. Nunca me intimidó nadie, al menos ningún director. Si sentís intimidación, las cosas se vuelven imposibles. Siempre tuve confianza en mí misma.

“Me gusta lo que Godard dijo de mí una vez: “Se ve cuando está pensando“. Probablemente ése sea uno de los mejores cumplidos que me han hecho en la vida”.

La ceremonia / La cérémonie (1995). En esta película de Claude Chabrol, Huppert tiene el rol de Jeanne, empleada de correos de una población chica que guarda rencor hacia una familia adinerada.

Claude Chabrol, entre las actrices de "La ceremonia",  Isabelle Huppert y Sandrine Bonnaire,Claude Chabrol, entre las actrices de “La ceremonia”, Isabelle Huppert y Sandrine Bonnaire,

“Siempre he trabajado con directores poco sentimentales que no intentan hacer a la gente mejor de lo que es, y ésta era la especialidad de Chabrol. Estuvimos en sintonía exacta, como en la música. Me preguntó qué papel quería y le dije que la chica de la oficina de correos. En comparación con algunos de los personajes que yo había interpretado antes, Jeanne era muy charlatana. Mata con palabras.

No pienso mucho antes de actuar. Simplemente actúo. Es algo instintivo, muy intuitivo, y está claro que previamente no hago análisis exhaustivos con el director. La relación entre un director y una actriz es muy poderosa, fascinante. ¿Por qué quiere filmarte? Es algo inconsciente y consciente, es un lenguaje invisible y mudo, pero es un lenguaje. Es lo que más valoro y quiero del cine”.

La profesora de piano / La pianiste (2001). Dirigida por Michael Haneke, Huppert interpreta a una profesora de piano vienesa que tiene una relación sadomasoquista límite con un alumno.

Isabelle Huppert, con el director Michael Haneke, con quien hizo "La profesora de piano". Foto ReutersIsabelle Huppert, con el director Michael Haneke, con quien hizo “La profesora de piano”. Foto Reuters

“Contra todo pronóstico, resulta muy fácil trabajar con Haneke. Es muy pragmático y concreto. Incluso en las escenas más atrevidas, las más increíbles, todo consiste en cómo determinar el encuadre, es una cuestión técnica.

“Algunas escenas van muy lejos, pero Haneke es un maestro en hacerle creer al público que está viendo cosas que él no muestra. Su dirección, su puesta en escena es muy protectora para los actores. Como actriz, nunca me sentí expuesta.

“No creo que cuando alguien hace una película ande diciendo “Dios mío, voy a hacer una película provocativa”. Por supuesto, también es un juego, ir todo lo lejos que quieras, mostrar cosas que a la gente le cuesta ver. A fin de cuentas, es una historia de amor muy extraña, pero también es una exploración del misterio del amor y de cómo esta mujer quiere imponer su propia visión del amor”.

Una escena de "La profesora de piano", con Isabelle Huppert.Una escena de “La profesora de piano”, con Isabelle Huppert.

8 mujeres / 8 femmes (2002). En este musical de misterio de François Ozon, con un reparto estelar que incluye a Catherine Deneuve y Fanny Ardant, Huppert desempeña el rol de Augustine, una mujer rígida que conserva un secreto.

“Fue la primera vez que trabajaba con François Ozon, y 8 mujeres era una comedia: François hacía que todas las actrices cantaran y bailaran y fuesen muy divertidas, casi como caricaturas de sí mismas, especialmente yo, En el set no ocurrió nada de lo que la gente pensaba que iba a pasar con estas ocho mujeres reunidas: nada de competencia, gran amistad simplemente y el placer de estar juntas.

"8 mujeres", la película de Isabelle Huppert con un gran elenco. Foto AFP“8 mujeres”, la película de Isabelle Huppert con un gran elenco. Foto AFP

“A mí no me interesa especialmente ser graciosa: hay comedias y hay dramas, y obviamente no voy a decir que algunas películas son dramas si en realidad son comedias, pero todas estas películas tienen momentos muy divertidos. Quizá uno de mis aportes sea actuar todo lo que puedo con cierta distancia, cosa que da lugar no necesariamente para una risa, sino para algo muy poco sentimental”.

El porvenir / L’avenir (2016). Huppert interpreta a una profesora de filosofía que se desplaza entre la infidelidad de su marido y el deterioro de la salud de su madre en este sutil drama de Mia Hansen-Løve.

Pienso que es una de las mejores películas de Mia. Estoy siempre caminando en el filme, porque es una mujer que no se detiene, pase lo que le pase, aunque sea autodestructivo, pueda caerse, ella sólo sigue adelante.

Isabelle Huppert, en El porvenir. Se debate entre una madre enferma y la infidelidad de su marido.Isabelle Huppert, en El porvenir. Se debate entre una madre enferma y la infidelidad de su marido.

“De todos los realizadores de los que he hablado, Mia es probablemente la más directiva. Fue muy específica en su forma de dirigir, y lo que decía era muy sutil, muy preciso. Por lo general no me gusta que los directores me digan demasiadas cosas. Michael Haneke, Chabrol, Verhoeven, nunca me dijeron nada, ni una palabra. No me enorgullezco diciéndolo, simplemente es así.

“Para los espectadores me imagino que este papel parece un poco más cercano a mí que algo como La profesora de piano. Ciertamente, en un sentido geográfico es así. No soy austriaca ni profesora de piano. Pero incluso cuando interpretás a alguien al parecer más cercano a la que sos personalmente, sigue tratándose de una ficción, todavía hay que pasar por el proceso de inventar el personaje”.

Elle: abuso y seducción / Elle (2016). En este provocativo thriller erótico de Paul Verhoeven, Huppert interpreta a una mujer que busca una singular forma de venganza tras ser violada en su casa.

Isabelle Huppert, en "Elle".Isabelle Huppert, en “Elle”.

“Mi personaje tiene una pelea que ganar, pero ha decidido ganarla sola, sin ayuda de funcionarios ni de la policía, sin ayuda psicológica.

“La forma en que se rodó el filme me dio una libertad increíble. Se puede ser divertida, se puede ser dramática, también podés mantener esa distancia con tu personaje, que es importante de nuevo, nunca sentimental, y que te da una libertad extrema cuando hacés un personaje con cierto tipo de insolencia. Es un verdadero placer poder ser así de insolente. Te da fuerza.

“Y es divertido hacer una película avanzando sobre el filo de la navaja. Sabíamos que estábamos provocando a la gente, lo cual resultó muy entretenido. No tuve ni ningún momento de duda. La película es a las claras una historia de venganza y la venganza se cumple. Al final el tipo muere.

Una dramática escena de Isabelle Huppert en "Elle".Una dramática escena de Isabelle Huppert en “Elle”.

“Creo que si yo hubiese sido siquiera un poco sentimental cuando el tipo muere, hubiera estado mal. Fue muy importante eso. Es una película que requería frialdad, era la única moralidad que había que mantener: frialdad, incluida mi propia frialdad como actriz. Es lo que la profesora de piano le dice a su joven alumno: La frialdad te habla, porque hay moral en la frialdad.

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