viernes, junio 5, 2020
Música

La primera reinvención de Andrés Calamaro

Grabado en 1989, Nadie sale vivo de aquí sigue rankeando entre los varios mejores álbumes de la discografía de un Salmón en plena gestación.

Por qué te lo recomendamos Porque dicen por ahí que Nadie sale vivo de aquí es el mejor disco que Andrés Calamaro parió, a lo largo de su larga ruta. Francamente, una verdadera estupidez. El Salmón no tiene uno, sino unos cuantos mejores discos, que suben al escalón más alto del podio según la ocasión. Pero entre ellos, éste es uno de los mejores.

Nadie sale vivo de aquí es todo lo que Calamaro había sido hasta entonces, un 1989 lleno de contradicciones, mientras el final estrepitoso de un gobierno que se derrumbaba en medio de una hiperinflación que en la Argentina nunca es terminal, cancelaba para siempre la ilusión de un país distinto al que supimos conseguir. Y Nadie sale vivo de aquí es también todo lo que Calamaro sería a partir de entonces. Pero describir o calificar a Nadie sale vivo de aquí como un “disco bisagra” es, cuanto menos, irrespetuoso.

Adiós, amigos adiós, canta Andrés, justo a mitad de camino entre Nadie sale vivo de aquí, que es el tema que abre el álbum, y Dos Romeos, un recitado maravilloso en esa voz todavía entera que parece relatar un cuento de Leo Masliah dylaniano, entre las rimas que se estaban por multiplicar. “Adiós, amigos adiós,/déjenme solo/Que alguien seguro compartirá el último trago/Adiós Amigos, un servidor se despide de vos/Llegará el momento de juntos volver a empezar”.

Ok, pero lo cierto es que un rato después, Calamaro no era uno solo, sino uno de cuatro Rodríguez que la volvieron a grabar tres años después, como link intercontinental, intertemporal, interestilístico. El horizonte de los 30 años por delante; el horizonte de los 30 que está por quedar detrás. De Ni hablar a Una deuda del corazón (traicionero)Con ustedes: Andrés Calamaro Rodríguez.

Señal que te he perdido es un poco de futuro en aquel presente. Ok, hay un saxo; es el abuelo, que anda por ahí. Pero Nuestro Vietnam, “hecho de saliva y sangre” y cantado por Gustavo Cerati y Fito es puro mañana siempre. También hoy. Como Con la soga al cuello.

Así es la tapa de "Nadie sale vivo de aquí", disco publicado por Andrés Calamaro en 1989.

Así es la tapa de “Nadie sale vivo de aquí”, disco publicado por Andrés Calamaro en 1989.

Pasemos a otro tema, en cambio, es el Calamaro hitero, el de las dos o más eras vividas y por vivir: locuaz, melódico, apenas mordaz, cancionista, amable, narrador, pintor. Pero sin sangre es más desafiante. temazo, como Nadie sale vivo de aquíPido respeto, señores: es Diego Armando Canciones Calamaro Rodríguez.

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