Cuáles son los diversos síntomas físicos y emocionales que provoca.

Pregunta: Doctor, desde hace un tiempo, vengo sufriendo dolores de cuerpo y cambios en el estado de ánimo. Algunas personas me dicen que pueden ser los nervios o que como mal al consumir más cereales que carnes. ¿Esto sería posible? M.R.G., Bahía Blanca

La psiconeuroinmunoendocrinología afirma que un malestar –de cualquier índole– que se presupone originado en algún lugar del organismo puede provenir en realidad de otras regiones del cuerpo.

Este concepto es importante porque implica, por ejemplo, que no siempre se necesita recurrir a un psiquiatra ante un trastorno psicológico o emocional. Puede tener otro origen.

Un ejemplo interesante es lo que les sucede a quienes tienen intolerancia al gluten, una sustancia que se encuentra en la harina proveniente del trigo, la cebada, el centeno y la avena.

La industria ha incorporado el gluten en diversos alimentos por sus cualidades organolépticas y para darles volumen a fiambres y embutidos, texturas a las salsas o al café, sabores a la cerveza y al whisky.

Los supermercados tienen góndolas donde se encuentran los productos libres de gluten. / Archivo ClarínLos supermercados tienen góndolas donde se encuentran los productos libres de gluten. / Archivo Clarín

También la industria farmacéutica lo usa en la manufactura de comprimidos y cápsulas por sus propiedades elásticas, una razón por la que algunos remedios “caen mal”.

Los cereales y granos que se consumen en la actualidad son modificados por las nuevas tecnologías, la manipulación genética y los agroquímicos. Y puede que ésta sea la razón del aumento de la cantidad de personas con intolerancia al gluten.

Los cambios mencionados pueden generar reacciones autoinmunes con producción de anticuerpos dañinos (anti Gliadina, anti Reticulina y anti Endomisio), los que son detectables en análisis de sangre.

Hace unos años, el Colegio Americano de Gastroenterología publicó una guía sobre los trastornos relacionados con el gluten en la que explica “la sensibilidad al gluten no celíaca” como una condición por la que las personas presentan síntomas similares a la enfermedad celíaca aunque no padezcan esta enfermedad.

Para tener en cuenta: la intolerancia al gluten puede aparecer a cualquier edad, no necesariamente en la infancia.

Qué síntomas produce

La intolerancia al gluten produce síntomas de todo tipo: algunos gastrointestinales (dolor abdominal, náuseas, pérdida de peso que no se puede explicar, diarrea o constipación constante o intermitente, los cuales suelen interpretarse como manifestaciones de un colon irritable).

Y otros muy diversos y no digestivos (caída de cabello, propensión a hematomas, dolores de cabeza, picazón en la piel, alteraciones menstruales, dolores en las articulaciones, calambres musculares, entumecimiento u hormigueos en manos o pies, falta de memoria).

Un local gastronómico con productos apto para Celíacos e intolerantes al gluten. / Archivo ClarínUn local gastronómico con productos apto para Celíacos e intolerantes al gluten. / Archivo Clarín

Los trastornos psicológicos o emocionales también son de destacar. Ya hace años se observó en niños con intolerancia al gluten o enfermedad celíaca –que es la variante más severa de la intolerancia– cambios de personalidad con irritabilidad, indiferencia o conductas inadecuadas.

En los adultos son frecuentes la apatía, la ansiedad, el malhumor, la depresión, los síntomas o la tendencia al pánico, la facilidad para el enojo o los altibajos anímicos. Algunos investigadores la han vinculado con la esquizofrenia, aunque no existe consenso al respecto.

La intolerancia al gluten puede aparecer en cualquier edad y no tener su origen necesariamente en la infancia. A veces se activa por primera vez después de un severo estrés emocional, una intervención quirúrgica o una virosis.

Un correcto diagnóstico es prioritario para un adecuado tratamiento.

Radio Pinamar FM 100.7