viernes, junio 5, 2020
Medio Ambiente

Huerta en familia: cómo hacer compost desde cero y organizar semillas

Hacer abono es una manera de volver a conectar con la tierra y lo natural sin salir de casa.

Por qué te lo recomendamos: Porque mientras dure la cuarentena obligatoria por coronavirus es necesario, si tenemos la posibilidad, que mantengamos un contacto con la naturaleza. Además realizando compost no sólo obtendremos un abono fertilizante para nuestras plantas, sino que aprovecharemos la mitad de la basura que producimos por día, que son desechos orgánicos.

Los beneficios de tener una huerta en casa son muchos; mientras esperamos el momento de siembra (septiembre), podemos aprovechar a armar una compostera y hacer abono casero. Explicación paso a paso con varios tutoriales y un extra: una idea para juntar y organizar semillas.

Trabajar en una huerta familiar nos hace mantener un contacto con la naturaleza. 
Foto: Shutterstock.

Trabajar en una huerta familiar nos hace mantener un contacto con la naturaleza. Foto: Shutterstock.

Por qué armar una huerta en casa

“La vida de las grandes ciudades impone un ritmo acelerado en el que los alimentos empaquetados e industriales nos engañan ofreciendo comodidad y velocidad, pero dejan de lado el origen de nuestros alimentos, sus verdaderas propiedades nutricionales y su frescura“, explica Tomás Lusardi, coordinador de Cultivarte, un proyecto que busca acercar las herramientas y conocimientos necesarios para que todos podamos cultivar.

Por eso es beneficioso conocer de dónde vienen los alimentos que llevamos a nuestra mesa y poder participar activamente de su proceso de producción en familia. Estos son los beneficios de tener nuestra propia huerta en casa:

1. Tener alimentos frescos al alcance de la mano

2. Conocer el origen de nuestros alimentos

3. Incorporar más vegetales a la dieta

4. Reducir el estrés

5. Incorporar costumbres sustentables

6. Aprender a manejar una herramienta nueva

7. Incorporar más que alimentos

El "valor extra" de los alimentos cosechados en la huerta familiar son resultado del trabajo conjunto, los momentos vividos en familia y el aprendizaje.
Foto: Shutterstock.

El “valor extra” de los alimentos cosechados en la huerta familiar son resultado del trabajo conjunto, los momentos vividos en familia y el aprendizaje. Foto: Shutterstock.

Actividad de recolección y clasificación de semillas para chicos

Durante este período de aislamiento, los chicos pueden ayudarnos a cuidar del jardín, la huerta o las plantas que tengamos en casa. Una manera sencilla es enseñarles a aprovechar y guardar todas las semillas de frutas y verduras que comamos.

Es tan fácil como seguir estos 3 pasos:

  1. Separar las semillas muy bien.
  2. ​Guardarlas en un sobre y anotar de qué son.
  3. Asegurarnos de guardarlas en un lugar seco.

Lo ideal sería mantener esta conducta de guardado de semillas hasta septiembre. ¡Este es el momento de comenzar la siembra!

Separar los residuos orgánicos que generamos nos ayudará a reducir la basura que producimos y obtener un abono fertilizante para nuestras plantas. 
Foto: Shutterstock.

Separar los residuos orgánicos que generamos nos ayudará a reducir la basura que producimos y obtener un abono fertilizante para nuestras plantas. Foto: Shutterstock.

Paso a paso: cómo hacer compost en casa

Aprovechar la cuarentena para separar los residuos que generamos en familia nos ayudará a reducir al máximo la basura que generamos. Aprender a hacer compostaje nos permitirá transformar nuestros desechos orgánicos en abono para nuestras plantas o huerta.

“La mitad de la basura que generamos está compuesta por materiales orgánicos. Así como salieron de la tierra, es necesario que vuelvan a la tierra. A través del compostaje los podemos transformar en abono fertilizante para nuestras plantas”, cuenta Tomás.

¿Qué necesitamos? Una compostera (al final de la nota hay un tutorial para poder realizarla) y un núcleo de lombrices (esto es opcional).

Para hacer compost, tenemos que colocarle a la compostera desechos secos (hojas secas, ramas, fósforos, cáscaras de maní, papel, cartón) y desechos húmedos (cáscaras de frutas y verduras, yerba, té, café, restos de poda, etc.).

Es necesario tener un equilibrio en el nivel de humedad. Esto hará que la compostera no esté ni muy seca ni muy húmeda así las lombrices pueden vivir y la mezcla no esté mojada de lo tan húmeda, así el proceso de descomposición tiene bastante oxígeno.

Una recomendación es cortar las cosas en trozos pequeños. De esta manera aceleramos mucho el tiempo de descomposición, porque les damos más superficie a todos los microorganismos y las lombrices para accionar y trabajar sobre los alimentos. Mientras más veamos que tarda en descomponerse un alimento más podemos ayudarlo nosotros cortándolo chiquito. Si lo trituráramos todo le quitaríamos la estructura necesaria, por eso lo ideal el buscar el equilibrio.

Es necesario revolver la mezcla. La forma correcta de hacerlo: desde abajo para voltear la mezcla y que todo se integre.

Las lombrices son una parte clave del proceso de descomposición porque aceleran el tiempo que tarda. Ellas pueden comer una vez y medio su peso por día, por lo que descomponen mucha cantidad de materia orgánica.

Cuando nuestro compost esté listo para cosechar, la materia estará mucho más oscura, uniforme y ya no se podrán reconocer ni detectar las cosas que tiramos. Se habrán transformado en una mezcla distinta con un color y olor más homogéneo.

Tip: Si todavía tiene muchas lombrices, eso nos dará la noción de que aún hay mucha materia orgánica para descomponer.

El tamaño de nuestra compostera estará determinado por cómo es nuestra dieta y cuántas personas vivan en casa o usen la compostera activamente.
Foto: Shutterstock.

El tamaño de nuestra compostera estará determinado por cómo es nuestra dieta y cuántas personas vivan en casa o usen la compostera activamente. Foto: Shutterstock.

¿Qué tamaño de compostera necesitamos?

El tamaño de nuestra compostera estará determinado por cómo es nuestra dieta y cuántas personas vivan en casa o usen la compostera activamente. Esto nos ayudará a determinar qué tamaño de residuos generamos por día y el tamaño de la compostera que necesitamos.

Las lombricomposteras acelerarán el proceso de compost (que puede durar de 6 a 9 meses) haciendo que sea de 1 a 3 meses. Esta aceleración del proceso gracias a las lombrices nos va a permitir que en muy poco espacio podamos procesar una gran cantidad de residuos orgánicos.

¿Dónde poner la compostera?

Una vez que tenemos el tamaño debemos elegir dónde colocarla. Una recomendación importante es dejarla cerca de la cocina, que es donde más cantidad de residuos se generan y en un lugar de fácil acceso.

¿Cómo hacer nuestra propia compostera?

Red de Compostaje Compostate Bien enseñan a través de un video tutorial cómo podemos hacer nuestra propia compostera con materiales recuperados.

¿Qué necesitamos?

  • 3 baldes recuperados limpios
  • 8 tornillos de 3/8 x 1
  • 8 arandelas
  • 8 tuercas
  • Marcador
  • Regla
  • Taladro
  • 1 de las tapas de los baldes

Paso 1: Agujereamos con el taladro la base de dos baldes. Tenemos que hacer muchos orificios distribuidos.

Paso 2: Con el balde boca abajo colocamos la regla en el diámetro de la base agujereada y marcamos un punto en cada extremo. Ponemos la regla de manera perpendicular a como la colocamos antes y hacemos otras dos marcas en los extremos (las marcas deberían ubicarse en forma de cruz).

Paso 3: A 7 cm de cada marca realizamos un punto con el fibrón sobre el cuerpo del balde y agujereamos estos puntos con el taladro.

Paso 4: En los agujeros recién hechos pondremos los tornillos con arandela que servirán de topes cuando apilemos los baldes. Le colocamos la arandela al tornillo y este lo pasamos a través el orificio desde adentro, (la arandela quedará sobre el plástico) y con la tuerca del lado de afuera lo ajustamos.

Paso 5: El balde normal (sin modificaciones) debe quedar abajo. Encima, le ponemos uno de los que tienen orificios y lo tapamos. (El otro balde por ahora lo guardamos) Y ¡Lista nuestra compostera!

¿Cómo usar la compostera?

En el balde que tenemos arriba agregamos nuestro núcleo de lombrices (si tenemos, sino no son necesarias; sólo ayudan a acelerar el proceso de compost) y nuestros residuos orgánicos.

Cuando lo hayamos llenado y esté completo pondremos el tercero (que habíamos guardado) arriba y este, será ahora, el que llenaremos con nuestros residuos orgánicos y taparemos.

Las lombrices que se encontraban, hasta ahora, en el balde de abajo subirán a la comida más nueva y los líquidos (de ambos baldes) se escurrirán al último. Este líquido es el lixiviado y nos servirá para regar las plantas.

Para cuando hayamos terminado de llenar el de arriba de todo, el balde del medio ya será compost.

Utilizamos el compost en nuestras plantas y el balde nuevamente vacío vuelve a arriba.

A medida que los baldes se llenen repetiremos el ciclo.

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