Más de 1300 usuarias compartieron sus imágenes en redes para combatir el mandato de “llegar” a las vacaciones flacas y con el abdomen chato.

El colectivo Mujeres Que No Fueron Tapa (MQNFT) está proponiendo un operativo especial para “llegar al verano”: soltar la panza. Así de simple: aceptarse, mostrarse en el caso de que se desee, e ir normalizando junto a otras la imagen que en realidad tienen la mayoría de las mujeres y que contrasta en forma abismal con la que se muestra en redes sociales, publicidades y publicaciones.

“Si estar expuestas todo el tiempo a esas imágenes de cuerpos hegemónicos -donde no hay solo panzas chatas sino directamente un hueco donde tenías el abdomen-, nos genera este descontento,  vergüenza con nosotras mismas; ¿qué pasa si entonces nos exponemos a imágenes de cuerpos que se nos parecen?”, cuenta Lala Pasquinelli que se preguntaron desde MQNFT a la hora de idear esta campaña.

Y lo que pasó fue sorprendente: les llegaron más de 1300 imágenes de seguidoras que se autodescubrieron en el espejo al verse, en realidad, reflejadas en otras.

Muchas mujeres manifestaron sentir alivio al ver tantos cuerpos similares al propio. Foto: Télam.Muchas mujeres manifestaron sentir alivio al ver tantos cuerpos similares al propio. Foto: Télam.

“Empieza a pasar esto, muchos mensajes de mujeres que dicen ´es la primera vez que veo cuerpos como el mío´, ´me di cuenta de que no soy anormal´, ´no sabía que había panzas como la mía´. Es muy fuerte, porque así son la mayoría de los cuerpos, y pensamos que cada una de nosotras es anormal por tener un cuerpo que no es como el que vemos en las redes y las publicidades ”, agrega Lala.

Respecto al impacto que este tipo de acciones puede llegar a tener en la subjetividad de muchas mujeres, Pasquinelli reflexiona: “Yo sé el efecto que eso tiene en una mujer, hay algo ahí que se relaja en ese momento, te empezás a ver como un cuerpo posible, y dejás de ser una falla del sistema”, subraya.

Hackeo al “operativo bikini”

En una época del año en la que los consejos, dietas y tratamientos para “llegar al verano” se vuelven omnipresentes, el objetivo de MQNFT es el de sostener en el tiempo una conversación que invite a las mujeres a pensarse como sujetos de derecho y de disfrute, tengan el cuerpo que tengan.

Hermana, soltá la panza no se trata solo de que vos tengas que mostrar tu panza, de hecho si querés ponete una remera y tapate, eso no importa, el corazón de la campaña es esto de reconocernos el derecho a ocupar los espacios, a disfrutar, vivir, tener una vida digna, tener una voz, hacer las cosas que queremos hacer, más allá de lo que pase con nuestro aspecto físico”, enfatiza Lala.

Los testimonios en la cuenta de MQNFT

Recibieron más de 1300 fotos de panzas de mujeres.


Otra de las cuestiones centrales que este tipo de acciones genera tiene que ver con los efectos secundarios, que comienzan en lo subjetivo y en muchos casos siguen su proceso en el plano de la acción.

“Me fascina ver cómo muchas se van animando a hacer cosas, a ir a una clase de un deporte que quizás no iban, aparecieron testimonios de mujeres que dejaron de esperar a tener el cuerpo adecuado para la vida, y esto me parece que es lo más potente de la campaña”, cuenta la activista.

Más allá de la autoaceptación

Cuando se tocan estos temas, mucho se habla acerca del autoamor, pero Lala aspira q que este tipo de acciones no queden atrapadas en ese enfoque (de que sí o sí haya que amarse o gustarse), para poner el eje en otro lado.

El "operativo bikini" consiste en soltar la panza, según proponen. Foto Télam.El “operativo bikini” consiste en soltar la panza, según proponen. Foto Télam.

“Aunque no te reconozcas como un cuerpo deseable o no te guste, está bueno reconocerte el derecho, tampoco para mí hay que caer en esta idea de que ´todos nos tenemos que amar´, porque son modelos muy totalizantes que son irreales también: nos gustamos por momentos, y por momentos no. Si no, se vuelve a poner la responsabilidad sobre los cuerpos de cada una y eso es otra vez un problema”, plantea.

En este sentido, ahonda en la necesidad de ir más allá del plano individual: “La campaña da cuenta de que se necesita de la colectivización de estas experiencias y estas imágenes, se necesitan espacios de conversación para poder transformar algo de esto, no hay un ‘yo sola me autoacepto'”, afirma, y sostiene que son los mensajes, modelos e imágenes diferentes los que “van empujando algo”.

Para poder seguir pensando maneras de financiar el proyecto, que no cuenta con publicidades en redes ni sponsors, lanzaron una remera con la leyenda “Hermana, soltá la panza”.

Además, piden a las mujeres que así lo deseen que manden fotos de sus panzas y testimonios que den cuenta del impacto que estos mensajes tienen en las trayectorias individuales. Porque, como sostienen en sus redes, “ese pedacito de libertad ganada nos lo llevamos a todos lados”.

Radio Pinamar FM 100.7