sábado, septiembre 26, 2020
Cine & Series

Enredado: Suar desembarca en Netflix con críticas negativas

Con el estreno de "Corazón loco", el actor volvió a poner en funciones el contrapeso que acompañan sus producciones. Con un promedio de casi un millón de espectadores por filme que protagonizó, el artista nunca logró el reconocimiento especializado.

Los fenómenos no se explican. Suceden. Pasan, pero sobre todo quedan. El estreno de Corazón loco en Netflix es una muestra de cómo una película puede convertirse en el plan perfecto pese a que los augurios no suelen ser los mejores.

No es novedad. Adrián Suar lleva en sus espaldas el éxito de taquilla como garantía y la crítica como contrapartida. Sus películas funcionan casi como un subibaja. A más éxito, menos elogios. Y el largometraje dirigido por Marcos Carnevale no es la excepción a la regla.

Claro, los parámetros son otros. Se trata de la primera película con Suar al frente que, por la pandemia, no pasa por los cines. Y, por ende, no se refleja en la taquilla. Pese a que Netflix lo expone como el contenido de mayor consumo en Argentina, la compañía no comparte las métricas de sus ingresos por click. Y la comparativa es otra.

Más allá de cima popular, los filmes de Adrián Suar siempre vienen acompañados de la polémica. El drama del abordaje equivocado de una temática en teoría actual (?). En este caso, el filme se centra en la vida de Fernando Ferro (Suar), un traumatólogo reconocido que lleva una doble vida. Su semana está dividida entre su esposa Paula (Gabriela Toscano) y su relación extramarital con Vera (Soledad Villamil). Lo que sigue no merece demasiada explicación. Lo concreto es que el machismo vuelve a quedar al frente.

No es novedad. Muchas de las películas protagonizadas por Suar exponen esta temática. Y la fórmula es la misma: la crítica implacable, la cima popular. Y en este caso, cada click es político. La película intenta mostrar nuevas acepciones del amor desde el mismo lugar de siempre: el hombre como el bígamo. Un filme que atrasa. Más que cualquier reloj callejero.

Comodines fue su primer filme como protagonista. Compartió cartel con Carlín Calvo y fue la película más vista del año.

Comodines fue su primer filme como protagonista. Compartió cartel con Carlín Calvo y fue la película más vista del año.

Sin embargo, desde este marco convoca. Y sigue al frente. Como en casi todas las producciones en las que se puso adelante desde la actuación. De Comodines (1997) a Corazón loco, Suar protagonizó diez películas. Entre las nueve que pasaron por los cines (sin contar esta última), acumula más de 8 millones y medio de espectadores. Un promedio de casi un millón de espectadores.

Y acá vale hacer una pausa para dimensionar el fenómeno. Solo 32 películas argentinas pasaron el millón de asistentes. Suar, cuenta con tres. No es el más taquillero. Ricardo Darín y Guillermo Francella lo superan en este rubro. Sin embargo, sus películas tienen otra particularidad. Cinco de los nueve fueron los filmes más vistos del año. Pasó en 1997 con Comodines (869.077), Un Novio para mi mujer (fue vista por 1.405.570 en 2008), Igualita a mí (832.601 en 2010), Dos más dos (998.399 en 2012) y Me casé con un boludo (2.026.917 en 2016).

Un novio para mi mujer es el filme que mejor llegada tuvo en la crítica.

Un novio para mi mujer es el filme que mejor llegada tuvo en la crítica.

¿Qué pasó con las otras cuatro películas? En tres casos fueron las segundas más vistasCohen vs. Rossi (615.483 en 1998), El día que me amen (511.887 en 2003) y El fútbol o yo (1.095.225 en 2017). El único filme que no pudo ubicarse en el podio fue Apariencias que en el 2000 quedó cuarta con 782.348 espectadores por detrás de Papá es un ídoloNueve Reinas y Corazón, las alegrías de Pantriste. No fue un año normal. Se trató de uno de los dos calendarios en los que tres películas superaron el millón de espectadores (el otro fue el 2013, con MetegolCorazón de León y Tesis sobre un homicidio).

Con Apariencias por primera vez no pudo quedar entre las tres películas más vistas del año.

Con Apariencias por primera vez no pudo quedar entre las tres películas más vistas del año.

Lo cierto es que más allá de las críticas en los diarios nacionales (todas promediaron de regular para abajo), el fenómeno sigue siendo inexplicable. Y como tal, de seguro, pierde valor en la intención de generar un producto de valor. Y es que el éxito, al igual que el rechazo de la crítica especializada, ya está garantizado.

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