El Pinot Noir de California se hizo famoso por una película. Pero esta cepa francesa también alcanza calidad internacional en Argentina.

Tengo que empezar disculpándome por el título. Llamar al Pinot Noir “vino de Hollywood” no es justo para una cepa con nombre e historia propios, pero si acaso usted no la conocía tal vez logré captar su atención, algo cada vez más difícil cuando estamos sobre informados e hiper estimulados a través de tantas plataformas. Y, créame, el Pinot Noir merece atención. 

Dicho esto, es probable que la mayoría de los amantes del vino o del cine recuerden rápidamente Sideways, el filme de culto de Alexander Payne estrenado en Argentina como Entre copas en 2004, que le dio fama mundial y puso de moda a la cepa ícono de la Borgoña francesa luego de que la película gane un Oscar al mejor guión adaptado.

La historia del obsesivo Miles (Paul Giamatti) y su cruzada personal contra el Merlot y a favor del Pinot Noir fue la mejor (o peor, según de qué lado se mire) estrategia de marketing que ninguna bodega pudo soñar, ya que aumentó más de un 150 % la producción del segundo varietal en Estados Unidos la década siguiente al estreno y provocó una explosión del turismo en Santa Bárbara, California.

El actor Paul Giamatti en una escena de la película Sideways - "Entre copas".

El actor Paul Giamatti en una escena de la película Sideways – “Entre copas”.

En Argentina, la película estuvo lejos de ser un super éxito de taquilla y, además, en aquellos años, la industria del vino recién comenzaba a vivir su propia revolución comenzando por el Malbec, que se impuso como cepa insignia nacional a fuerza de calidad, cantidad y una agresiva promoción del sector público y privado que incluso impulsó la creación de un Día Mundial del Malbec cada 17 de abril.

Por otra parte, el paladar argentino, quizás acostumbrado a los tintos con más cuerpo y reacio a los cambios, sentía (¿siente?) al Pinot Noir “demasiado suave”. Así fue como la llamada heartbreak grape fue quedando relegada entre las preferencias del público y todavía cueste encontrarla en góndolas de supermercados; no así, por suerte, en vinotecas, restaurantes y wine bars.

La fragilidad de la uva Pinot Noir requiere mucho cuidado para su vinificación. Foto: AFP

La fragilidad de la uva Pinot Noir requiere mucho cuidado para su vinificación. Foto: AFP

El Pinot Noir argentino que le ganó al Malbec (y a todos)

Hablar de ganadores o perdedores con respecto a la calidad de un vino siempre es una arbitrariedad subjetiva. Sin embargo, a veces el dato de un premio, un puntaje, un ranking, una estadística, ayuda a que fenómenos más sutiles se manifiesten en forma más explícita.

En Clarín Gourmet solemos destacar que estos reconocimientos le sirven a la industria para poner al producto en el mapa internacional y ganar prestigio, por eso solemos difundir los reportes anuales de publicaciones y críticos especializados.

Así, el año pasado, un Pinot Noir argentino se destacó en un ranking como ningún otro lo había hecho hasta el momento: fue elegido como vino del año entre los 100 mejores del mundo por el crítico estadounidense James Suckling. Mejor que un Grand Cru francés o un Brunello di Montalcino italiano, por ejemplo, por si necesitábamos la referencia europea para ver dónde estábamos parados.

El Chacra Treinta y Dos Pinot Noir 2018, hecho en Río Negro, fue el "vino del año 2020" para el crítico James Suckling.

El Chacra Treinta y Dos Pinot Noir 2018, hecho en Río Negro, fue el “vino del año 2020” para el crítico James Suckling.

El Chacra Treinta y Dos Pinot Noir 2018 de Bodega Chacra se elaboró con uvas de un viñedo de menos de 2 hectáreas ubicado en Mainqué, una pequeña localidad del departamento de Gral. Roca, al norte de Río Negro, una de las provincias donde la cepa se expresa en su esplendor.

Lo dicho: esos 100 puntos de Suckling no son más que la opinión de un crítico, pero que se suma a otras voces a favor de los grandes ejemplares que logra esta delicada uva en el país a lo largo de sus 1.993 hectáreas plantadas en más de 15 provincias, desde Salta hasta Chubut, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura de 2021.

¿Para quiénes es el Pinot Noir? Los sommeliers suelen recomendarlo para aquellos que se inician en el consumo del vino, por ser de los tintos más frescos y bebibles. A la vez, los amantes de sutilezas adoran su elegancia y la fragilidad de la uva, perenne en la copa, que el personaje de la película de Payne describía como nadie.

8 Pinot Noir Argentinos para probar


“Me atrae de ella su piel fina, temperamental”, decía Miles, “No es como el Cabernet, que puede crecer en cualquier parte y sobrevivir incluso cuando la descuidan. De hecho solo crece en rincones específicos, aislados del mundo. El Pinot necesita constante cuidado y atención. Solo aquellos que se toman el tiempo de entender el potencial del Pinot Noir puede luego sacarle su máxima expresión”.

Algunos de esos rincones del mundo donde el exquisito Pinot Noir despliega su belleza son, además del Alto Valle de Río Negro, el Valle de Uco mendocino, el Valle del Pedernal sanjuanino, los valles calchaquíes catamarqueños y salteños, la localidad cordillerana de Trevelin, la zona de San Patricio del Chañar, en Neuquén, y la costa bonaerense, en Chapadmalal, entre otros.

Ojalá a nadie le haga falta haber visto la película o el puntaje de un crítico para encontrarse con alguno de estos tintos y si no, bien vale la excusa.

Leave a Comment

Radio Pinamar FM 100.7