sábado, diciembre 7, 2019
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El mundo de las piedras: sesiones de gemoterapia y meditación sobre camas de cuarzo

Patricia Kachuk, quien desde hace más de 20 años se dedica al estudio de las propiedades de los cristales, nos dió un paseo por su escuela.

Puntas de cuarzo cristalino, geodas redondas violetas, octaedros de fluorita y cuadrados de pirita, hematites grises y ferrosos, que se proyectan al cielo reflectando la luz solar. La escuela Mística y Cristales, sobre la calle Beethoven del barrio porteño de Nuñez, es un espacio de paredes blancas, cubierto de alfombras y almohadones, cuyos anaqueles se pueblan de las súper stars del mundo mineral, compuestos rocosos y cristalinos de sílice, calcio, hierro.

Patricia Kachuk es el alma detrás de las actividades, gemoterapeuta y especialista en terapia cristalina desde hace más de 30 años. Se lanzó al emprendimiento en el año 2001, en plena crisis, cuando su trabajo como radióloga en hospitales no le alcanzaba para pagarles el colegio a sus dos hijas, Florencia -hoy profe de yoga, y socia en la escuela- y Cecilia -médica pediatra-, como mamá separada y jefa de hogar. La escuela de cristales, nació como un espacio de formación y de exploración, arrancaron con seis alumnos y ahora son más de treinta inscriptos en los niveles (entre ellos, destacan, muchos profesionales de la salud curiosos del mundo holístico). Además, Patricia escribió los libros Mística y Cristales (2010) y Cristales, como aprovechar su poder (2017), y creó el Oráculo Mística y Cristales (2013), un mazo de 60 cartas que ya va por su cuarta edición.

Puntas de cuarzo cristalino, geodas redondas violetas, octaedros de fluorita y cuadrados de pirita, hematites grises y ferrosos, que se proyectan al cielo reflectando la luz solar. La escuela Mística y Cristales, sobre la calle Beethoven del barrio porteño de Nuñez, es un espacio de paredes blancas, cubierto de alfombras y almohadones, cuyos anaqueles se pueblan de las súper stars del mundo mineral, compuestos rocosos y cristalinos de sílice, calcio, hierro.

Patricia Kachuk es el alma detrás de las actividades, gemoterapeuta y especialista en terapia cristalina desde hace más de 30 años. Se lanzó al emprendimiento en el año 2001, en plena crisis, cuando su trabajo como radióloga en hospitales no le alcanzaba para pagarles el colegio a sus dos hijas, Florencia -hoy profe de yoga, y socia en la escuela- y Cecilia -médica pediatra-, como mamá separada y jefa de hogar. La escuela de cristales, nació como un espacio de formación y de exploración, arrancaron con seis alumnos y ahora son más de treinta inscriptos en los niveles (entre ellos, destacan, muchos profesionales de la salud curiosos del mundo holístico). Además, Patricia escribió los libros Mística y Cristales (2010) y Cristales, como aprovechar su poder (2017), y creó el Oráculo Mística y Cristales (2013), un mazo de 60 cartas que ya va por su cuarta edición.

“En los ’90, cuando arrancamos a investigar, no había Internet ni la información estaba tan accesible, tampoco eran tantos los cristales que se podían conseguir, ahora googleás el significado de un cristal y enseguida aparece, pero antes teníamos que recurrir a los libros y a veces hasta dormir con las piedras, sentirlas, anotar palabras para conectar con la energía que nos despertaban.”

Patricia nació en Misiones y vivió allí hasta los 13 años. En los arroyos donde iban a lavar la ropa en su niñez, se encontraban amatistas y cuarzos cristales. “Yo juntaba piedritas en el agua y ahí establecí una conexión con ellas, tenía una maestra muy tirana, y comencé a usar el cuarzo rosa para protegerme de eso”. La postura de Patricia no oculta cierta fragilidad o inocencia, cierta mirada del mundo amorosa, ¿sería por eso que sus pacientes de radiología antaño le pedían espontáneamente que les pusiera la mano en el lugar de la dolencia?, “porque vos tenés buena onda”. Su segundo despertar con los cristales vino cuando el resultado complejo en una biopsia la llevó a internarse dos meses para hacer un trabajo profundo de auto sanación y armonización: “las usaba en los baños, las chupaba, dormía con ellas, soñaba con ellas, me las colgaba, me las pegaba, en ese momento usé la crisocola (¡era carísima!), no me quería morir, por mis hijas no quería irme”. Y zafó. No diríamos por milagro, pero sí por misterio.

El mundo de las piedras: sesiones de gemoterapia y meditación sobre camas de cuarzo

El mundo de las piedras: sesiones de gemoterapia y meditación sobre camas de cuarzo

De chica yo juntaba piedritas en el agua del arroyo y ahí establecí una conexión con ellas.

Antes tenía, junto con un socio, una escuela con variedad de talleres. De la radiología se fue a la radio (Fm Dakota, y Mantra), se fue especializando, y los cristales ganaron terreno, actualmente da conferencias y talleres en el país y en el exterior y es creadora de un oráculo, porque cuando las oyentes le pedían “una piedrita para el día de hoy”, ella sacaba una y anotaba palabras, de ahí surgió la idea de dejar a la suerte la elección del mineral. “Cuando mis hijas eran chicas, iban a un colegio religioso y me decían: ‘mamá, no cuentes lo que hacés’, eran otras épocas. Ahora es al revés, todos quieren venir a ver de qué se trata esto.”

El mundo de las piedras: sesiones de gemoterapia y meditación sobre camas de cuarzo

El mundo de las piedras: sesiones de gemoterapia y meditación sobre camas de cuarzo

Meditación sobre camas de cristales

Escalera arriba Kachuk me conduce hacia las habitaciones donde se encuentran las reinas de la tarde. Son dos aposentos con gigantes recipientes de kilos y kilos de cristales, de manera de formar un colchón, como si nos metiéramos al fondo de la tierra; a los costados, geodas grandes terminan de envolver el cuerpo. Observo primero la cama de cuarzo rosa, ella explica que esa es “la que más pincha para las personas”, por eso se usa -en general- al final, para trabajar temas relacionados con el amor propio, el cuerpo emocional, los vínculos y el niño interior. Al costado, la cama de hematites propone un viaje distinto, hacia el enraizamiento, y el reconocimiento del propio poder. Cuarzo cristal transparente y amatista son las dos restantes, más cristalinas, de energía sanadora. Elijo la de amatista porque, justamente, llevo un vestido violeta, y porque siempre me encantaron esas. Ellas, miles y miles bajo mi cuerpo, van a recibir todo lo que traiga mi “cuerpo emocional”, según la especialista: estrés, cargas, dolores, angustias, vibraciones bajas y asuntos irresueltos “conscientes e inconscientes”. “No parece tan duro ese colchón, sino algo arropador, envolvente”, digo. Continuado, piedras por todo mi cuerpo, y comienza el viaje.

El mundo de las piedras: sesiones de gemoterapia y meditación sobre camas de cuarzo

El mundo de las piedras: sesiones de gemoterapia y meditación sobre camas de cuarzo

Las camas de cuarzo son únicas en el país, y usadas por las expertas “brujas” cristaleras como recurso energético para “conectar con la esencia, restablecer la energía, equilibrar, relajar la mente, eliminar el agotamiento físico y mental, aclarar la visión para determinar y fortalecer objetivos”. La “sesión de armonización” (que dura aproximadamente 45 minutos), destraba zonas energéticamente bloqueadas en el cuerpo físico, y baja los decibles de mente para poder tener más claridad, paz, y facilitar la toma de decisiones. Las sesiones de “sanación” – a cargo de Patricia Kachuk- indagan en algún problema o situación particular, yendo al punto de conflicto inconsciente o ancestral, para hacer aflorar emociones dormidas y darle lugar a una limpieza que abra lo nuevo. “En las sanaciones, que duran más tiempo, se usan muchísimas piedras (hasta 30 o 40) y llevan a un proceso mucho más profundo de la persona, para liberar lo que estaba escondido”.

Cuando mis hijas eran chicas, iban a un colegio religioso y me decían: ‘mamá, no cuentes lo que hacés’, eran otras épocas. Ahora es al revés, todos quieren venir a ver de qué se trata esto.

El mundo de las piedras: sesiones de gemoterapia y meditación sobre camas de cuarzo

El mundo de las piedras: sesiones de gemoterapia y meditación sobre camas de cuarzo

Según la gemoterapia, ¿cómo intervienen las piedras en el campo áurico?

Cuarzo ahumado, turmalina, cornalina, ojo de tigre, citrino, cuarzo rosa, aventurina verde, sodalita, amatista, van recorriendo la cadena de los siete chakras de pies a cabeza. “Los cristales trabajan de tres maneras -según la experta-:

– Con vibración por el color (cuando no están intervenidos por colorantes, por supuesto, usamos cristales puros).

– Con su geometría sagrada (propia de cada uno) y,

– Con su estructura molecular.”

“Ahí se da la interacción, si pensamos que los humanos también somos 70 por ciento agua, estamos llenos de cristales líquidos, minerales y nuestra conformación es parecida a la de ellos.”. Por se habla de “seres”, aunque “los vemos de manera sólida, a causa de nuestro sistema perceptivo”. “Actúan, tienen propiedades, cuando vos tenés un cuarzo en la mano lo vas a sentir, porque tiene vibración. Y vos ves cómo la gente se fascina por las piedras, por los colores, y también hacen a todo nuestro mundo, si el silicio hace funcionar una computadora o un reloj, acostarte arriba de piedras de silicio también va a expandir tu cuerpo, tu energía.”

“Por ejemplo, usamos la turmalina, cuando la persona no quiere modificar un sentimiento y está muy cristalizada en su forma de sentir; un cuarzo rosa y una turmalina negra ayudan a que puedan soltar más fácil ese sentimiento, o de apego, o de dependencia a fulano, se pueden usar de la garganta para abajo, porque ahí es donde soltamos. De la garganta para arriba se usan piedras cristalinas. También es importante la intención, si yo sé que me compré una amatista y me ayuda a transmutar los pensamientos, a desapegarme, a dormir, entonces lo intenciono, se que la piedra me va a ayudar. El cristal no es invasivo, va a trabajar conmigo hasta donde yo lo deje entrar.”

Piedras para activar energías

– Protección de espacios: Una turmalina negra, o detrás de la puerta, o en un cuenquito con agua. También para llevar colgada, porque repele energías negativas propias y ajenas. Aleja pensamientos y sentimientos recurrentes. Si es para la casa tiene que ser un poco más grande y la podés acompañar con unos hematites, entonces vas a enraizar repeliendo todo lo que no sea armónico.

– Amor y sanación: Cuarzo citrino, porque trabaja todo lo que no podemos digerir, procesar, soltar. Me ayuda a digerir lo indigesto (emocional) de ahora o de larga data. A veces la gente me pide una piedra para el amor, y le doy un cuarzo citrino, porque si no pudiste soltar a tu pareja anterior, si no sabes que querés, si vas a comparar, ¿cómo vas a encontrar el amor?

– Para materializar y concretar: Los hematites (encarnan la fuerza de la madre tierra) que son muy económicos en los ambientes o sobre el proyecto que estoy trabajando, o si quiero trabajar un poco más, puedo comprarme un cubo de pirita, de una geometría sagrada.

– Alegría, sentimientos positivos. Una selenita (es blanca y opaca) trae luz, y si hay luz, uno está diferente. La selenita limpia el ambiente, la casa, de alguna manera ella saca las larvas astrlaes, las malas ondas que se generan a partir del estrés, de las cargas, despeja el campo y la negatividad.

Para saber más: Mística y cristales. IG: @misticaycristales Fb: @escuelamisticaycristales.

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