jueves, junio 4, 2020
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Educación sexual Cómo hablar sobre sexo con tu hijo adolescente

En muchas escuelas se imparte educación sexual, pero para no contar solo con la capacitación en el aula, la Clínica Mayo ofrece una guía para hablar sobre sexo con tu hijo adolescente, e impartir educación sexual también desde casa.

Es posible que en la clase de salud se traten los conceptos básicos de la educación sexual, pero tu hijo adolescente podría no escuchar o comprender todo lo que necesita saber para tomar decisiones difíciles en relación al sexo.

La educación sexual ​es, también, una responsabilidad de los padres. Reforzar y complementar lo que tu hijo adolescente aprende en la escuela puede establecer las pautas de una sexualidad saludable que dure toda la vida.

El sexo es un tema típico en las noticias, el entretenimiento y las publicidades. Muchas veces es difícil evitar este tema constante. Pero cuando los padres y los adolescentes necesitan hablar, no siempre es fácil. Si esperás al momento perfecto, es posible que dejes pasar las mejores oportunidades.

En cambio, pensá en la educación sexual como una conversación continua. A continuación, algunas ideas para comenzar, y para mantener la charla.

Aprovechá el momento

Cuando en un programa de televisión o un video musical se planteen temas sobre la conducta sexual responsable, usalo como trampolín para el debate. Recordá que las actividades cotidianas, como viajar en auto o guardar los alimentos, algunas veces son los mejores momentos para conversar.

Sé honesto

Si te sentís incómodo, decilo, pero explicá que es importante continuar hablando. Si no sabés cómo responder sus preguntas, ofrecele ayuda para buscar las respuestas.

Sé directo

Expresá con claridad lo que sentís acerca de temas específicos, como el sexo oral y las relaciones sexuales. Presentá los riesgos objetivamente, entre ellos, el dolor emocional, las infecciones de transmisión sexual y el embarazo no planificado. Explicá que el sexo oral no es una alternativa libre de riesgos a las relaciones sexuales.

Considerá su punto de vista

No retes a tu hijo adolescente ni lo asustes para desalentar la actividad sexual. En cambio, escuchalo atentamente. Comprendé sus presiones, desafíos y preocupaciones.
​No te centres solo en los hechos. Si bien tu hijo necesita información precisa sobre el sexo, también es importante hablar sobre los sentimientos, las actitudes y los valores. Analizá las cuestiones de ética y responsabilidad en el contexto de tus creencias personales y religiosas.

Fomentá el diálogo

Hacele saber que está bien hablar sobre sexo siempre que tenga preguntas o inquietudes. Recompensá las preguntas diciendo: “Me alegra que me consultes”.

Abordar los temas difíciles

La educación sexual de los adolescentes incluye abstinencia, violencias, elecciones sexuales y otros temas. Preparate para responder preguntas como:

¿Cómo sé si estoy listo para tener relaciones sexuales?

Diversos factores, como la presión de grupo, la curiosidad y la soledad, por nombrar algunos, hacen que los adolescentes comiencen a tener relaciones sexuales a temprana edad. Pero no hay apuro. Recordale que está bien esperar. El sexo es un comportamiento de adultos. Mientras tanto, hay otras formas de expresar afecto: charlas íntimas, largas caminatas, tomarse de la mano, escuchar música, bailar, besarse, tocarse y abrazarse.

¿Qué sucede si mi novio o novia quiere tener relaciones sexuales, pero yo no quiero?

Explicale que nadie debe tener relaciones sexuales por obligación o temor. Toda forma de sexo forzado es una violación, independientemente de que quien lo haga sea un extraño o alguien que tenga citas con él/ella.
​Hacele entender que “no” siempre significa no.

Relaciones saludables contra relaciones no saludables

En general, los adolescentes y los adultos desconocen la frecuencia con la que se produce la violencia durante el noviazgo; por lo tanto, es importante conocer los hechos y compartirlos con tu hijo adolescente. Los padres también deben estar alerta a las siguientes señales de advertencia que indican que un adolescente puede ser víctima de violencia durante un noviazgo:

  • Consumo de alcohol o drogas
  • Evitar amigos y eventos sociales
  • Justificar el comportamiento de su pareja
  • Temor cuando está cerca de la pareja
  • Pérdida de interés en la escuela o en las actividades que antes disfrutaba
  • Moretones, rasguños u otras lesiones sospechosas

Los adolescentes que se encuentran en relaciones de maltrato corren mayor riesgo de sufrir consecuencias a largo plazo, como bajo desempeño académico, consumo de alcohol en exceso e intentos de suicidio. Es posible que la repercusión emocional de las relaciones no saludables también sea duradera, lo que aumenta la probabilidad de tener relaciones infelices y violentas en el futuro.

Las lecciones que los adolescentes aprendan hoy sobre el respeto, las relaciones saludables y lo que está bien y mal se reflejarán en sus relaciones futuras. Es importante que hables con tu hijo ahora sobre qué constituye una relación saludable y qué no.

Reacción ante el comportamiento

Si tu hijo comienza a tener relaciones sexuales, independientemente de si creés que está listo o no, quizás sea más importante que nunca mantener una conversación fluida. Comunicá tus sentimientos de manera abierta y honesta. Recordale que esperás que se tome el sexo y las responsabilidades asociadas con seriedad.

Destacá la importancia de mantener relaciones sexuales seguras y asegurate de que comprenda cómo obtener y usar anticonceptivos. Podrías hablar sobre cómo mantener una relación sexual exclusiva, no solo como una cuestión de confianza y respeto, sino también para reducir el riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual.

Su médico también puede ayudar. Un control de rutina puede darle a tu hijo la oportunidad de abordar asuntos relacionados con la actividad sexual y otros comportamientos en un ambiente confiable y de apoyo.

Puede hacer hincapié en la importancia de la vacunación de rutina contra el virus del papiloma humano en jóvenes de ambos sexos, para ayudar a prevenir las verrugas genitales y el cáncer de cuello uterino, ano, boca y garganta, y pene.

Mirar hacia adelante

Con tu apoyo, tu hijo adolescente puede llegar a ser un adulto sexualmente responsable. Sé sincero y hablá con el corazón. Si ellos no parecen interesados en lo que tenés para decir sobre el sexo, decilo de todas formas. Probablemente estén escuchando.

Por el personal de Clínica Mayo (Rochester, Estados Unidos).

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