La película protagonizada por la misma dupla que su predecesora cuenta con una segunda parte que puede verse en Disney+. Un viaje que implica un cambio de vida para todos pero que estará marcado por un hechizo

Desencantada es el nuevo estreno de Disney+ que retoma la historia contada en el film original Encantada de 2007. A manera de secuela, el film vuelve a los eventos varios años después de lo acontecido en la película original y relata qué pasa después “vivieron felices para siempre”.

Encantada relataba la historia de Giselle (interpretada por la seis veces nominada al Oscar, Amy Adams), una bella doncella que por esas cosas del destino abandonaba su reinado y llega a la caótica Nueva York. Allí conoce a Robert (Patrick Dempsey, el recordado Dr. Shepard de Grey´s Anatomy), un abogado padre de una niña, Morgan (Rachel Covey en la primera entrega ahora interpretada por Gabriella Baldacchino), que se convertirá en su príncipe azul. La película tuvo un éxito arrollador entre los más pequeños de la casa y consagró la incipiente carrera de Adams.

Giselle y Malvina envueltas en un hechizo
@disneyplus
Giselle y Malvina envueltas en un hechizo @disneyplus

A la vista del 2022, resulta muy difícil retomar esta historia tan clásica sin evitar caer en conceptos anacrónicos, en los que las princesas eran simples mujercitas que sabían cantar, habar con animales y ponerse lindos vestidos mientras barrían el piso entonando una canción, mientras los hombres iban al rescate de ellas con bravura y una espada poderosa. A pesar de que forma parte de las convenciones del género de los cuentos fantásticos o maravillosos, cada vez más cuesta consumir ese tipo de historias para una audiencia llena de reclamos y nuevas representaciones de género.

El film comienza con la familia de Giselle, Robert, Morgan y la pequeña bebé que acaba de tener la pareja, Sophie tomando una gran decisión: abandonan Nueva York y se instalan en Monroeville, un pueblo alejado del bullicio. Nueva vida y nuevos aires para esta familia que deberá enfrentar un gran desafío lejos de la Gran Manzana. Ya no se relatarán aventuras de caballeros y doncellas en apuros sino que el argumento girará en torno a la relación entre Morgan, ya toda una adolescente, y Giselle la madrastra. Siguiendo la línea de las problemáticas actuales, Desencantada intenta (aunque no lo logra) plantear un nuevo conflicto más actual pero insiste en mostrar el viejo esquema.

La familia ensamblada deberá barajar de dar de nuevo alejados de Nueva York
(Disney Plus)
La familia ensamblada deberá barajar de dar de nuevo alejados de Nueva York (Disney Plus)

Con la premisa de que en los cuentos de hadas las madrastras son malas como era la de La Cenicienta, Giselle está en las antípodas y hará todo por el bienestar de su hijastra. Mientras Robert quedará en el medio de este vínculo cada vez más tenso, Desencantada deambula entre esos dos universos (animación y real) definiendo cómo se vive en armonía en una familia ensamblada (o no).

Haciendo una comparación con el fútbol, este equipo de actores juega de memoria: Adams y su Giselle sigue siendo aquella inocente y pura mujer que intenta que todo salga bien y ser feliz para siempre; Dempsey con el rol de Robert, es el proveedor del hogar, al estilo de los caballeros de los cuentos de hadas; Morgan presenta la rebeldía clásica de una teen y el príncipe Edward (James Mardsen) regresa con este héroe desde Andalasia que contrapone al estilo de vida real. Nada nuevo hasta acá. Pero tal vez el punto más novedoso sea la incorporación de una nueva villana, Malvina Monre (Maya Rudolph) que le da un toque de humor pero no logra convencer. No logra transmitir ese deseo de maldad necesario para que el espectador desee que la heroína cumpla su sueño.

Magia y fantasía en la secuela de "Encantada"
Magia y fantasía en la secuela de “Encantada”

Desencantada no sorprende. Los recursos de animación tan vistosos en el film de 2007, acá funcionan más por el recuerdo de Encantada que por su utilización en sí. Y tampoco logra cautivar desde aquella yuxtaposición entre esos dos mundos que planteaba la película original. Salvo el momento en que Giselle se despide de los animales de New York (ratas, palomas y cucarachas, animales clásicos de las ciudades), que resulta el más divertido, el resto de las escenas se vuelven algo monótonas.

Quien también está en crisis es Robert, que se pregunta qué quiere hacer con su vida y cuál es el rumbo que debe tomar. Pero se queda algo ajeno al conflicto entre su hija y su nueva esposa y se concentra más en encontrarse a sí mismo que involucrarse en ese vínculo tenso.

Giselle (Amy Adams) pidiendo un deseo que se convertirá en una pesadilla
Giselle (Amy Adams) pidiendo un deseo que se convertirá en una pesadilla

Pero sin dudas encuentra sus luces con las canciones. Alan Menken y Stephen Schwartz vuelven a sumarse al equipo creativo de la música en Desencantada luego de haber obtenido tres nominaciones al Oscar por el film original. Cuentan en su haber la realización de las canciones de grandes clásicos de Disney como Aladdin, Pocahontas, Hércules, El jorobado de Notre Dame, La Sirenita, Enredados entre tantos otros films. En justamente en estos momentos musicales donde la historia de Desencantada avanza y da un respiro.

La película dirigida por Adam Shankman (que es también un reconocido coreógrafo) es colorida, vistosa y entretenida. Pero no mucho más. Evoca más al recuerdo de aquellos que disfrutaron de Encantada que a conquistar nuevos corazones.

Las canciones dicen presente en el film "Desencantada"
(Disney Plus)
Las canciones dicen presente en el film “Desencantada” (Disney Plus)
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