El reconocido cineasta canadiense protagoniza la cuarta temporada de “Slasher”. Cuenta qué lo animó a cambiar de rol.

Una conversación con el director David Cronenberg obviamente lleva a lugares oscuros. Él es parte de un puñado de cineastas a los que se les puede reconocer legítimamente el mérito de ser padres de un subgénero –el terror corporal, un viaje cinematográfico a la transmutación carnal y lo grotesco- que ha influido en generaciones de directores, como Julia Ducournau, Jordan Peele y James Wan.

Pero había alegría -y ni una pizca de lo macabro- en su risa cuando le di esta noticia durante una reciente conversación telefónica: en Chicago se va a abrir un café llamado “The Brewed”, un riff homófono de The Brood, su película de ciencia ficción y terror de 1979 sobre niños mutantes.

“¡Es genial!”, dijo. “Recuerdo que había un par de videoclubs en los ’80 que se llamaban Videodrome“.

Este culto a la obra de Cronenberg no es ninguna sorpresa, dado el sello indeleble que le imprime al terror. Pero no era de la dirección o de su reputación de lo que quería hablar Cronenberg. Era de la actuación: protagoniza la cuarta temporada de la serie de terror canadiense Slasher, que se estrena el jueves en el servicio de streaming de terror de AMC, Shudder.

En la cuarta temporada, David Cronenberg interpreta a un patriarca adinerado y brutal.

En la cuarta temporada, David Cronenberg interpreta a un patriarca adinerado y brutal.

En la nueva temporada, subtitulada “Flesh and Blood” (Carne y sangre), Cronenberg interpreta a un patriarca adinerado y brutal que reúne a los miembros de su disfuncional familia en una isla apartada, y luego hace que se enfrenten unos con otros en horribles pruebas para determinar quién se queda con su cuantiosa herencia. Eso, si pueden evitar al asesino enmascarado que acecha en los alrededores.

“No hay casi ningún aspecto de ese personaje que se alinee con mi propia percepción de mí mismo”, dijo. “Eso siempre es interesante”.

Cronenberg, de 78 años, dirige desde fines de los ’60, cuando causó sensación en los círculos del cine underground de Toronto, su ciudad natal. En las décadas siguientes, películas suyas aterradoras como Shivers (1975) y Videodrome (1983) definieron lo que llegó a conocerse como terror corporal.

Pero también amplió los límites en otro tipo de películas: dramas fantasmagóricos sobre el contagio (Rabia, 1977), la telequinesis (Scanners, 1981), un romance siniestro (Pacto de amor, 1988) y la violencia en el mundo del hampa (Promesas del este, 2007).

Sus antecedentes como actor

Slasher no es la primera vez que Cronenberg se pone delante de la cámara. A lo largo de los años, ha aparecido en algunas de sus propias películas, como ginecólogo en La mosca (1986) y obstetra en Pacto de amor. También ha aparecido en muchos programas de televisión, como médico en Alias y reverendo en Alias Grace.

Más recientemente, interpretó al misterioso Kovich en la Star Trek: Discovery“, papel que retomará la próxima temporada en Paramount+.

Adam MacDonald, que dirigió toda “Flesh and Blood”, dijo que se había puesto nervioso al pensar en dirigir a un director “del Monte Rushmore de los cineastas”. Pero dijo que se había sentido libre de tratar a Cronenberg como a cualquier otro miembro del reparto.

“Nunca tuve la sensación de que se tomara a sí mismo demasiado en serio”, dijo MacDonald. “Se tomaba el trabajo en serio. Estaba muy preparado”.

Cronenberg al principio no quiso decir nada sobre Crimes of the Future (Crímenes del futuro), su primer largometraje desde que se estrenó Polvo de estrellas en 2014: “Todavía no la hice”, dijo.

Pero en un correo electrónico posterior dijo que la película, protagonizada por Viggo Mortensen, Léa Seydoux y Kristen Stewart, “no está en absoluto basada” en un cortometraje del mismo nombre que hizo en 1970.

En una llamada telefónica desde Grecia, donde se dispone a comenzar el rodaje de Crimes of the Future, habló largo y tendido sobre la actuación, la generación de TikTok y lo que da miedo en Canadá. Estos son extractos editados de la conversación.

-¿Qué le gusta de la actuación?

-Es un reto interesante convertirse en otra persona e interpretar un guión como actor y no como director. También es una forma de conectarme con el cine sin tener que dedicar dos años de mi vida. Como actor uno puede entrar ahí y quizás esté una semana, pero está con un equipo y las cámaras y las luces, y sigue viviendo la vida del cine.

-¿Qué le atrajo del papel de “Slasher”?

-Me atrajo el hecho de que me lo pidieran. He actuado mucho y normalmente acabo interpretando a científicos o médicos. Esto era distinto.

Antes de su trabajo en "Slasher", Cronenberg ya se había probado como actor.

Antes de su trabajo en “Slasher”, Cronenberg ya se había probado como actor.

“Lo otro –que es externo al espectáculo- es que ésta iba a ser la primera producción que tenía protocolos Covid y, anticipándome a la película que estoy haciendo ahora, tenía curiosidad por ver cómo funcionaba. Me preguntaba: ‘¿Podré hacer una película? ¿Es demasiado caro, incómodo, imposible?’. Me alegró ver que después de un tiempo uno se acostumbra”, reconoció.

-No soy canadiense, pero parece haber algo muy canadiense en “Slasher” como serie.

-Tenemos fama de hacer un tipo de cine de terror exclusivamente canadiense. ¿Es el agua del lago Ontario? (Se ríe) No estoy seguro. Me sentí extrañamente cómodo trabajando en el programa de esa manera rara y nacionalista, pero sin que nadie le diera mucha importancia. Creo que tenemos nuestra propia perspectiva de las cosas que hay en la oscuridad.

-La serie “Slasher” tiene mucha diversidad, con repartos y personajes de razas y sexualidades variadas que no siempre han tenido cabida en el terror. En esta temporada hay un personaje que se identifica como no binario y queer.

-Sólo puedo decir que en todas mis películas, incluidas mis primeras películas underground, siempre he tenido personajes no binarios y homosexuales, así que para mí no es algo nuevo. Es algo natural. No provenía de la presión social.

-¿Disfruta trabajando en la televisión por episodios del mismo modo que en el cine?

-La televisión por episodios se parece mucho más a una novela, porque uno tiene tiempo de desarrollar los personajes y profundizar en su pasado. En un largometraje no hay tiempo para eso. Es cine, pero es una forma diferente de cine. La encuentro muy interesante. No me importaría participar en una serie.

Y agrega: “Como director, me impresiona cuando un director puede dirigir toda una serie. Es un verdadero compromiso de tiempo y energía. Creo que David Lynch dirigió todos los episodios de su regreso a Twin Peaks, y es asombroso”.

-¿Hay alguna serie que le gustaría dirigir?

-He escrito una novela llamada Consumed. Es mi única novela. Creo que sería una buena serie, aunque no estoy seguro, porque no la he pensado de esa manera. Debo decir que eso es lo más cerca que estoy de ponerle nombre a una serie.

-¿Hasta qué punto influyó en usted el terror cuando era chico?

-Tuve una infancia muy alegre y feliz. Me gustaban la naturaleza, los insectos, los animales. De chico, en los años ’50, las películas que veía eran westerns.

Y redondea: “No es que estudiara todos los géneros cinematográficos que había y decidiera que el terror era un lugar en el que un joven cineasta podía dejar huella. Pero el terror era uno de los pocos géneros abiertos al cine independiente que podía venir de Toronto o Montreal y causar impresión”.

Dupla glamorosa: el canadiense Cronenberg y la actriz estadounidense Julianne Moore, en Cannes.

Dupla glamorosa: el canadiense Cronenberg y la actriz estadounidense Julianne Moore, en Cannes.

-¿Ve similitudes creativas entre los jóvenes que hacen películas con el teléfono y los cineastas con los que se relacionó en los años ’60?

-La tecnología de entonces era muy difícil de dominar, como el simple hecho de sincronizar el sonido con las imágenes, que es algo en lo que la gente que filma con el teléfono no piensa. En aquella época, uno tenía que tener muchas ganas de hacerlo, porque no era fácil. Me encanta que el acceso a ese tipo de imágenes sea fácil y esté disponible.

“De todos modos, hay que tener talento para hacer algo bueno. El hecho de que la tecnología sea un impedimento menor no cambia el hecho de que algunas personas harán buenas películas y buen cine, aunque sea cine TikTok, porque el talento está”, entiende.

-John Waters dijo hace poco que usted debería dirigir la primera película que explote el tema del Covid.

-No es precisamente lo primero en mi lista de aspiraciones, pero fue muy cariñoso de su parte decir eso. En cierto modo, creo que ya lo hice con Shivers. Tal vez debería hacerla él.

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