A través de prácticas simples, podés sumarle a estas fechas un rito de pasaje. Despedir lo viejo y dar la bienvenida a lo nuevo.

Para el almanaque, el fin de año viejo (el 2021) y el comienzo del nuevo, el 2022, es solo una marca en un papel. Sin embargo, para nuestra conciencia profunda, el paso de un año a otro puede convertirse en una transición mucho más significativa.

A través de prácticas simples, inspiradas en la sabiduría ancestral, podemos convertir esa fecha en algo similar a los antiguos ritos de pasaje, haciéndonos cargo de despedir todas aquellas energías que ya no nos sirven y dando forma a un nuevo comienzo. Este ritual es una herramienta de conciencia -concreta y poderosa- que te ayudará a experimentar y materializar dicha transición.

Preparación del ritual de fin de año 2021 e inicio de año 2022

Es importante que antes de comenzar el ritual te prepares bien. Esta preparación conlleva dos fases: exterior e interior.

La preparación exterior del ritual de fin de año consiste en conseguir y organizar tus materiales. Foto: ilustración Shutterstock.La preparación exterior del ritual de fin de año consiste en conseguir y organizar tus materiales. Foto: ilustración Shutterstock.

La preparación exterior consiste en conseguir y organizar tus materiales. Necesitarás ubicar un espacio donde puedas realizar esta práctica sin interrupciones, separar un momento adecuado en tu agenda, y obtener los siguientes elementos:

  • un tapete o mantel donde ubicar los objetos,
  • una vela blanca,
  • un cuenco de vidrio con agua,
  • una ramita de árbol del tamaño de un lápiz,
  • una témpera del color que elijas (más adelante te explico cómo elegir ese color),
  • pincel,
  • una cartulina blanca del tamaño que quieras,
  • un cuenco que soporte fuego,
  • fósforos,
  • tu cuaderno de notas y
  • algo para escribir.
  • Por supuesto, podés tener también a mano aquellos objetos que para vos son sagrados o representativos de tu conexión espiritual (por ejemplo, tu sahumadora, cristales, imágenes de aliados espirituales, etc.).

Para tu preparación interna, reflexioná sobre lo que estás por hacer, lo importante que es despedir el año que se va y recibir el que viene con tu atención plena y al comando de tus decisiones conscientes.

Encendé la vela y observala durante unos minutos, para centrarte en el presente. Podés acompañar con algunas respiraciones profundas.

Conectá con la Madre Tierra, visualizando que te enraizás a ella y recibís su protección. Hacé lo mismo con el Cielo, desplegando tus brazos hacia él, como saludo al Universo.

Si tenés una sahumadora o un sahumerio podés encenderlo ahora y pasar su humo por tu cuerpo en señal de purificación. Llamá desde tu corazón a los seres de luz que te guían.

Escribí en una hoja de tu cuaderno una carta de despedida al año que se va. Foto: ilustración Shutterstock.Escribí en una hoja de tu cuaderno una carta de despedida al año que se va. Foto: ilustración Shutterstock.

Ritual de fin de año 2021 y de inicio de año 2022

Escribí en una hoja de tu cuaderno una carta de despedida al año que se va. Escribí esta carta como le escribirías a una persona a quien ya no verás, pero a quién le querés decir adiós con amor.

Contale al año viejo todo lo que le agradecés y lo que aprendiste gracias a él. Contale también que –aunque por el momento no comprendas el propósito de lo que no te gustó del año–, de todas maneras lo aceptás y esperás que contribuya a tu crecimiento.

Quemá la carta en el recipiente, encendiéndola con la llama de la vela. Esto representa la transformación de lo que ya no es. Mientras el papel se quema, repetí esta afirmación: “Despido lo que se va con amor y agradecimiento”. Tené cuidado que todas las cenizas queden en el recipiente.

A continuación, entregá las cenizas al cuenco con agua. Esta parte del ritual simboliza la disolución del año que ha pasado en el océano de las infinitas posibilidades. En un sentido energético, es un “barajar y dar de nuevo” de tus energías, pensamientos y actitudes. Es el portal transicional entre un año y el otro.

Quemá la carta en el recipiente, encendiéndola con la llama de la vela. Foto: ilustración Shutterstock.Quemá la carta en el recipiente, encendiéndola con la llama de la vela. Foto: ilustración Shutterstock.

Revolvé varias veces con la ramita, en el sentido contrario a las agujas del reloj, con la intención de “abrir” tu realidad personal –en forma natural- a las nuevas oportunidades.

A continuación, colocá un poco de témpera del color elegido en el agua. Podés elegir el color de manera muy consciente, preguntándote “si el año que empieza fuera un color, ¿de qué color me gustaría que fuera?” Al colocar el color, el agua se teñirá.

Pintá ahora con esa mezcla de agua, témpera y cenizas la cartulina blanca, representando con tus dibujos todo lo que querés crear en el año que se inicia. Podés dibujar todo lo que quieras: nuevas aventuras, experiencias, logros, etc. Podés escribir símbolos y agregar palabras si te da más claridad con respecto a lo que querés plasmar.

Al incorporar las cenizas a la pintura, estás colaborando a que los aprendizajes del año anterior se incorporen al nuevo, propiciando así una manifestación más orgánica de tu crecimiento.

Podés cerrar el ritual con agradecimientos y despidiendo a todos los guardianes y energías que te acompañaron. Foto: ilustración Shutterstock.Podés cerrar el ritual con agradecimientos y despidiendo a todos los guardianes y energías que te acompañaron. Foto: ilustración Shutterstock.

Integración del ritual

Una vez terminado el dibujo, podés cerrar el ritual con agradecimientos y despidiendo a todos los guardianes y energías que te acompañaron. Siempre es buena idea hacer una pequeña celebración a través de cantos o una danza espontánea, a modo de entrega amorosa al espacio sagrado.

Luego, ubicá el dibujo donde puedas verlo en lo cotidiano, para recordar lo que estás manifestando en tu vida. Escribí en tu cuaderno de notas 3 acciones concretas que vas a realizar para activar lo que deseás y realizalas dentro de la siguiente semana a partir del día de realizado el ritual.

El agua que haya quedado se descarta. Es buena idea entregar alguna hierba medicinal como ofrenda a la naturaleza (aunque sea en tu jardín o una plaza) en los próximos días.

Recordá que nada sucede en nuestra vida “por arte de magia”, pero que si tomamos una mayor conciencia de nuestros procesos a través de rituales simples y significativos como éste, estaremos despertando una magia verdadera, la de nuestro propio poder creador.

Por Flavia Carrión, directora de la Escuela de Espiritualidad Natural. En Instagram, @flavia_carrion_escribe.